Luego de los grandes incendios que azotaron a la Patagonia, que dejaron al menos 10 mil hectáreas completamente grises, y familias completas sin hogar, las personas comenzaron a recibir donaciones y a tener que rehacer sus vidas con el dolor de haber perdido todo.

En diálogo con el periodista Leonardo Carrizo, Pablo Nieto, un vecino relató que el fuego le quemó una pequeña plantación de frambuesas y hortalizas, le consumió parte de su invernadero, un galpón con leña y herramientas, pero que, afortunadamente, brigadistas de Parques Nacionales lograron detenerlo a un metro de su casa.

El relato de las familias que reconstruyen sus vidas después del incendio en la Comarca Andina. Foto Marcelo Martinez.
El relato de las familias que reconstruyen sus vidas después del incendio en la Comarca Andina. Foto Marcelo Martinez.

Sobre su experiencia viviendo en el lugar y viendo cómo el fuego se llevaba la casa de conocidos, contó cómo “se escuchaba la explosión de garrafas, parecía un bombardeo”. En ese momento contó que alcanzó a agarrar “cosas intangibles, que la otra vez no pude sacar”, y se alejó del lugar. Aunque, minutos después agregó: “Me había olvidado del gallinero y volví para abrirles la puerta para que escaparan. Se merecían esa oportunidad”.

El relato de las familias que reconstruyen sus vidas después del incendio en la Comarca Andina. Foto Marcelo Martinez.

Por su parte, Pablo no fue el único vecino de la Comarca Andina que sufrió pérdida de su fuente de ingreso, otros incluso perdieron hasta su hogar. “Me crié pobre y seguiré pobre”, contó una mujer de 73 años que comparte con su vecina, una pequeña casilla que le armaron su hijos. “Se me quemaron 1.000 plantas de frutillas”, comenta acerca de la materia prima que usaba para crear los dulces que eran requeridos por los turistas.

El relato de las familias que reconstruyen sus vidas después del incendio en la Comarca Andina. Foto Marcelo Martinez.

No obstante, la mujer que contó que tendrá que empezar de cero con su plantación de frutillas, resaltó que si bien perdió eso, sí logró salvar a sus ovejas, las misma que necesitará para el invierno lograr tejer insumos para el turismo.