Ayer al mediodía recuperó la libertad Pablo Víctor Cuchán el asesino de Luciana Moretti de 15 años, ocurrido en 2004. El brutal crimen conmocionó a la sociedad bahiense.

Ahora Cuchán tendrá el mismo derecho a caminar libremente por las calles que cualquier otro ciudadano pese a haber matado, descuartizado y quemado a Luciana. El salvaje crimen es anterior a 2012 cuando se reformó el Código Penal y se incluyó la figura del femicidio, bajo sanción de perpetua, con un mínimo de 35 años entre rejas. Esta Ley no es de aplicación retroactiva.

Cuchán libre, sin embargo los peritos indican que no “alcanzó los objetivos” de resocialización.

Pablo Cuchán recuperó su libertad

Casación también marcó los informes del Departamento Técnico Criminológico, en cuanto a que no se verificaba que estuviera “en condiciones de volver a integrar la sociedad”.

Cuchán “no ha logrado en su lugar de encierro internalizar lo reprochable de su accionar” y destacaba la calificación de “difícilmente adaptable”.

Otros estudios advirtieron por la presencia de rasgos de “omnipotencia y narcisismo” y dificultades para relacionarse pacíficamente con el otro sexo, informaron.

El caso Cuchán

El 16 de octubre de 2004 Luciana pactó por teléfono un encuentro en la casa de Cuchán, de quien era al menos amiga. Durante una semana la buscaron, hasta que el 24 de octubre una pareja encontró restos humanos en barrio Spurr, era Luciana.

Los cruces telefónicos ubicaron a Cuchán como principal sospechoso. Esto derivó en una orden de allanamiento, se secuestraron 3 cuchillas, se hallaron bolsas de residuos con huesos humanos carbonizados, mechones de cabellos quemados y manchas hemáticas.

Luciana Moretti asesinada por Pablo Cuchán

En un cantero del patio , se encontró tierra removida y al realizar excavaciones se hallaron partes de restos humanos compatibles con la menor. Cuchán salió esposado y custodiado. El 26 de octubre de ese año, miles de bahienses conocían detalles del aberrante crimen en la edición papel de La Nueva Provincia.

El 16 de julio de 2007, el acusado fue condenado a 18 años de prisión, años después la pena se reduciría un año.

En 2016 a un juez se le ocurrió darle el beneficio de la libertad condicional por ¨comportamiento ejemplar¨.

A mediados de 2019, volvió a la cárcel tras ser denunciado por violencia de género en Monte Hermoso y por protagonizar un choque en estado ebriedad, además de intentar sobornar a dos efectivos.