Osvaldo Olivera tiene 30 años, es albañil, integrante de una banda de cumbia y entrenador de fútbol femenino y masculino en varias categorías. Hace exactamente un año atrás sufrió un accidente en un partido, que lo dejó en coma algunos días.

Tal como publica Canal Siete, Osvaldo tuvo fractura de cráneo y debieron extraerle parte del mismo. Se recuperó pero debe ser intervenido quirúrgicamente para colocarle una prótesis. Desde ese momento, esperan el llamado de confirmación desde Región Sanitaria, para poder vivir su vida de manera normal.

En dos ocasiones, desde el Ministerio de Salud provincial, rechazaron la compra de la placa, justificando que la misma tiene un valor muy alto y es imposible adquirirla.

Un año pasó, de idas y vueltas burocráticas que dejan al joven sin poder trabajar y valerse por sus propios medios, ya que padece constantes mareos y no puede realizar trabajos pesados.

Por este motivo, el pedido desesperado de Olivera y su familia, para obtener en breve una respuesta positiva.

“Con miedo. Con miedo para todo, inseguridad; yo ando con la cabeza al descubierto, con el hueco, esperando, esperando...”, le dijo el joven a Telefe Noticias.

Lo que Tito espera es la prótesis, que debería haber llegado en septiembre.

“Lo que estamos esperando es que provincia apruebe la compra. Recién ahora se hizo el segundo llamado a licitación de lo que es la compra de la prótesis. Para provincia es muy alto el valor de lo que sale esa prótesis, por ende, no la quiere aprobar”, explicó Fernanda, la hermana del futbolista aficionado.

Tito necesita ayuda y que la Provincia autorice la prótesisTelefe Noticias

Hoy Tito debe cuidar todos sus movimientos para evitar que algo lo golpee en la zona de su cabeza que está desprotegida. No sólo dejó de trabajar y de hacer todas sus actividades, sino que no puede dormir apoyado en el costado que tiene lesionado, tiene prohibido subirse a una moto, y hasta debe extremar los cuidados cuando sale a la calle.

“Le llega a caer una pelota en la cabeza, y no sabemos qué puede pasar. Entonces, ese es el miedo. Por ende, no puede hacer nada de trabajo (…) Su vida ha cambiado un 100 por ciento”, señaló Fernanda.

El joven y su familia no están de brazos cruzados. Mientras aguardan la resolución de la provincia, están buscando presupuestos y se organizan para reunir dinero. La intención, es adquirir el insumo que les falta por su cuenta.

Por ahora no hay una campaña en marcha, pero se puede contactar a Tito a través de su teléfono celular, 2914666777, para ofrecer un aporte que le permita revertir su presente.

“Obvio que sería distinto. El miedo lo voy a tener siempre, pero al menos poder retomar lo que sería el dirigir, el poder trabajar. Todo este tiempo lo estamos absorbiendo gracias a mi hermana, mi familia y rebusques, pero limitado. Eso es lo que yo no quiero: estar tan limitado”, manifestó Tito.

Algunos allegados le sugirieron tramitar un certificado de discapacidad para obtener un beneficio estatal, pero eso está lejos de las aspiraciones de Tito.

“Eso me mata, yo no quiero eso. Yo quiero seguir mi vida igual”, concluyó.