Le dejaron mensajes intimidantes en la puerta de su departamento. Reside en Ángel Brunel al 800 y encontró una cruz de sal con sangre en sus extremos y una cruz negra.


Una enfermera volvió a ser blanco de ataques de un vecino que le dejó mensajes intimidantes en la puerta de su departamento.

Visiblemente indignada y con la voz entrecortada, Norma Noemí Larrondo, la enfermera que hace más de 30 años se desempeña en el Hospital Penna, se refirió en radio Labrújula24, al segundo ataque que recibió por parte de sus vecinos. El mismo fue en la puerta de su domicilio ubicado en Angel Brunel al 800.

Psicológicamente esto te destruye. Hace dos meses fueron las cuatro cruces en la puerta y un cartel anónimo diciéndome que me vaya. Esta mañana, la chica de limpieza y luego mi hijo, se encontraron con una imagen muy desagradable en la alfombra de la puerta. Era huevo y un cruz pintada con un rojo sangre y una cruz con sal”, referenció en comunicación con el programa Nunca es Tarde.

“No puedo creer que haya gente que no le de la cabeza para pensar y que puede hacer algo así en medio de la situación que todos estamos viviendo. Ya son dos veces y no sé cuántas más serán. Si yo supiera quién es, le diría que venga y hablé conmigo. Pero evidentemente, si ya no lo hizo la primera vez y repitió su acción, evidentemente no quiere conversar”, mencionó.

Norma Noemí Larrondo

“Encontramos manchas que se asimilan mucho a las de la alfombra en el pasillo. Pero por ahora no puedo sospechar de nadie y no quiero acusar. Nadie vio nada. Yo estuve despierta hasta las 0.30 y no escuché ningún movimiento extraño”, dijo.

Norma dijo que más allá del dolor y de la indignación, no piensa en mudarse del lugar y mucho menos, cambiar de profesión. “No salgo ni a hacer los mandados. Voy de mi casa al hospital y del hospital a mi casa, tomo todos los recaudos y no quiero provocarle daño a nadie, pero por favor, ya basta”, pidió.

“Estamos todos en la misma línea de batalla y le pido a los profesionales médicos que no bajen los brazos. Estoy muy agradecida con la dirigencia del hospital por la manera en la que se comportaron conmigo en la primera ocasión. Ahora ya me comuniqué con mi jefe cuando estaba en la comisaría. Siento el apoyo de todos, menos de mis vecinos, lamentablemente”, completó.

Norma se dirigió a la Comisaría Primera donde radicó la denuncia para que la policía inicie la correspondiente investigación. A principios de julio, la misma trabajadora había sido víctima de ataques similares.




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