La primera Marcha del Orgullo de Azul sigue generando repercusiones. El jefe de gabinete, Alejandro Vieyra, aseguró que “lo del sábado fue un bochorno”

“Como oportunamente habíamos informado a la comunidad, no era un evento que hubiera sido autorizado por el Municipio, teniendo en cuenta la situación sanitaria actual”, afirmó el funcionario y agregó que “durante la marcha ocurrió un hecho deplorable y bochornoso que fue la ridiculización de la estatua del Gral. José de San Martín. Repudiamos esta actitud e instamos a los organizadores a dar su punto de vista de si estuvieron de acuerdo con esta acción o no”.

Al respecto, Vieyra adelantó que el departamento legal del municipio estudiará si el hecho constituye un delito de agravio encuadrado en el artículo 222 del Código Penal que en su segundo párrafo determina que “será reprimido con prisión de uno a cuatro años el que públicamente ultrajare la Bandera, el Escudo o el Himno de la Nación o los emblemas de una provincia argentina o un símbolo patrio”.

“De encuadrarse esta situación en dicho delito se harán las diligencias judiciales que lo ameriten”, afirmó el funcionario.