“Siento que me quiero ir de este país porque es lo más inmoral e injusto. Tener que trabajar con gente que sabes que es corrupta, tener que seguir subyugada porque pido un pase y no me lo dan. Hice tres expedientes en el ministerio de salud provincial y nacional por el maltrato laboral, y ahora tener que seguir recayendo en toda esta gente y que sigan siendo tus jefes es horripilante”, afirma la enfermera María Soledad Miranda, quien hace dos meses denunció irregularidades en los turnos de vacunación del Hospital Materno Infantil de Azul.

Actualmente, la investigación está virtualmente congelada. La semana pasada, la Cámara Penal departamental rechazó que la causa fuera a la justicia local y ahora será la Corte Suprema la que deberá definir si la causa pasa a la Justicia federal o queda en el fuero local.

“Nadie quiere investigar y nadie se quiere meter con el Materno por si sus hijos caen en ese lugar. No es justo, la justicia tiene que ser imparcial”, agrega Miranda, quien consiguió un abogado marplatense que va a llevar su causa. “Seré damnificada o querellante, dependiendo donde caiga. Él me va a representar para que la causa tenga otra fuerza”, afirma la enfermera.

Mientras decide la Corte Suprema, la causa seguirá siendo investigada en la Unidad Funcional de Investigaciones Especiales y Violencia Institucional que lleva adelante el fiscal José Ignacio Calonje.

“No pueden obviar más este tema y espero que entren a investigar antes que llegue la Covidshield. En el trabajo pedí un pase y no me lo quieren aceptar, y tengo que volver a ese lugar de maltrato cuando hay un psiquiatra que pide que cambie de lugar. Encima quieren que vuelva a trabajar y tengo a mi nene grave. Estoy muy enojada”, se lamenta Miranda.