El último domingo, una azuleña denunció que alguien ingresó a la bóveda de su familia en el Cementerio Municipal y se llevaron varios elementos de bronce que se encontraban adentro. No es el primer caso de vandalismo o robos en el camposanto, que en los últimos tiempos se convirtió en tierra de nadie.

Ileana Hubrich fue al cementerio junto a su madre y allí se dio cuenta que la puerta de la bóveda, que data de 1900, había sido violentada. “Sabemos que hay mucha gente a las que les han robado placas y floreros y no hacen la denuncia. Hoy es tierra de nadie. Es muy doloroso que alguien entre y robe donde descansan los muertos. Duele y mucho”, afirmó la mujer en diálogo con Vía Azul.

Robos en una bóveda del Cementerio MunicipalIleana Hubrich | Ileana Hubrich

Entre los objetos robados, los ladrones se llevaron dos candelabros, una fuente y una reja de bronce labrada del 1900 que sirve de tapa para bajar los cajones al sótano. Todos los objetos tienen valor material, pero sobre todo afectivo. Tras descubrir el robo, la mujer hizo la denuncia en la Comisaría Primera.

“Un cementerio es la historia de una ciudad. Mucho hablamos del monumento del ángel y nada de lo que pasa adentro. Hoy es un desastre”, aseguró Ileana, quien hasta el momento no recibió ningún llamado de parte de autoridades municipales tras el robo en la bóveda familiar.