El técnico azuleño habló sobre su relación con el campo, sus orígenes y se quejó del estado de los caminos rurales.


“Cuando me retiré del fútbol entré en una depresión muy grande. La pasé muy mal y me fui al campo, sembré maíz, vacuné vacas y trabajé un tambo”, reveló Matías Almeyda durante una charla en el Congreso de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa. No es la primera vez que el técnico azuleño manifiesta su fuerte relación con el campo.

Durante una charla virtual, el exjugador reveló que le gustaría ser ingeniero agrónomo, “algún día podrá ser”. Sin embargo, reconoció que luego de su retiro no le fue tan bien cultivando:  “El maíz me salió todo torcido, entonces me di cuenta de la importancia del trabajo duro del productor. Le di valor al trabajo del campo y volví a la pelota”.

“Yo tengo campo y los que me conocen de Azul saben que tuve que andar descalzo para tener esto. Lo que gané afuera lo dejé en mi país y pago un montón de impuestos para tenerlas”, afirmó el azuleño y se quejó del mote de oligarca relacionado al campo: “Para juzgar a alguien y decirle oligarca, hay que preguntarle si sabe qué significa la palabra oligarca. Muchas veces es falta de amor, comprensión, respeto. Hay que dejar de lado todo esto que nos está dividiendo”.

Almeyda hizo hincapié en el poco mantenimiento que se le hace a los caminos rurales en la Argentina: “Los que aportamos un granito de arena lo aportamos, pero meter una camioneta en un camino de tierra, cuando hay barro, pensás lo entro sí o sí, me encantaría que se hablara de eso. No estamos metiendo (plata) en los caminos rurales”.

Sobre su futuro, el actual DT del San José Earthquakes aseguró que se ve viviendo en el campo “porque soy más renegado de lo que soy y me gustaría (tener) esa vida de trabajar la tierra. Deseo hacerla”. Para cerrar, Matías mostró una minihuerta que tienen en el patio trasero de su casa en California.




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