La titular de la Sociedad Rural de Azul se refirió al proyecto del Ejecutivo Nacional de expropiar la empresa Vicentín y explicó porque decidieron convocar a un banderazo en el Día de la Bandera.


Este sábado 20 de junio a la mañana, la Sociedad Rural de Azul realizará un “Banderazo en defensa de la propiedad” para protestar contra el proyecto del presidente Alberto Fernández para expropiar la empresa Vicentín. “Recibimos un montón de llamados de gente que estaba totalmente en desacuerdo en el avasallo del Gobierno Nacional contra una empresa privada. No estamos de acuerdo en que no se haya respetado la justicia y cuando vimos que había tanto movimiento de gente resolvimos hacer una movilización para protestar, pero manteniendo los cuidados por la pandemia”, explica Juliana Romat, presidenta de la Sociedad Rural de Azul.

“Convocamos a la gente de la comunidad en vehículos, para que haya distancia social, con tapabocas, y aprovechando el Día de la Bandera se nos ocurrió hacerlo un banderazo desde el Cristo de la Ruta 3 hasta la 226. Queremos que el Gobierno Nacional note que hay una disconformidad en una comunidad del interior, y creemos que lo van a notar. La idea es que los gobernantes, los que están en diputados, senadores, no voten a ninguna ley porque el pueblo va a salir en la calle. Les pedimos a todos que vayan que mantengan el distanciamiento social y que nadie se baje de los autos”, agrega Romat.

Vía Azul: ¿Cómo se planificó el banderazo en medio de la pandemia?

Juliana Romat: Nosotros invitamos a diferentes comunidades del interior para que repliquen lo mismo en sus comunidades. Es una caravana, queremos que se vea una foto de que hay una comunidad que está molesta por una decisión del Gobierno Nacional que incentiva a que nadie invierta en este país, que genera temor, incertidumbre y que genera desconfianza. Creemos que van a ir por más empresas y ¿esa deuda privada quien la va a pagar? Todos nosotros vamos a estar pagando esa deuda que no es nuestra.

VA: ¿Se van a tomar cuidados especiales? 

JR: La Sociedad Rural de Azul acompaña a una movilización de gente de productores y gente de la ciudad, nosotros acompañamos. Les pedimos que sea una caravana con prudencia, respetándonos a todos y al momento, pero que demostremos al gobierno que no estamos conformes.

VA: El Gobierno Nacional dice que por Vicentín quedaron 2.600 productores que resultaron víctimas de la empresa y que la expropiación va a permitir que sigan trabajando. ¿Qué opina?

JR: Dicen eso por decir, como lo de que va a haber problemas de faltantes de alimentos para los argentinos y no es así. Vicentin es una empresa agroexportadora, no tiene nada que ver con la alimentación de los argentinos. A los argentinos los alimentamos los productores agropecuarios que hacemos carne y hacemos cereales para vender en nuestra Argentina. Yo no creo que el Gobierno Nacional se haga cargo de los pequeños y grandes productores. Esto se debería haber arreglado entre la empresa Vicentín y sus acreedores. El Gobierno se escuda en que no va a haber alimentos para los argentinos y no es real.

VA: ¿Cómo está el campo de Azul en este momento en medio de la pandemia?

JR: Nosotros desde nuestro sector estamos trabajando como habitualmente lo hacemos, no nos ha cambiado la vida. Podemos seguir generando los recursos que se necesitan para el país, tanto sea cereal que uno lo vende al exterior y uno lo vende al exterior y entran divisas, o carne para la Argentina. Nuestros empleados siguen trabajando, vivimos con distancia social y en el campo uno esta lejos de la otra persona. Tenemos una vida prácticamente normal, acompañamos y tratamos de estar junto a la comunidad. Cuando compramos lo hacemos acá, lo hacemos en nuestras comunidades para dar una mano para que se mueva el comercio local. Es la rueda que va girando para que las comunidades del interior sigan viviendo.

VA: ¿Y en cuanto a la producción y las ganancias se vieron afectadas?

JR: La parte de carne está medianamente razonable, estamos bien, pero la parte de cereales tenemos un agobio total de impuestos. El 70% de lo que uno recauda se va directamente en impuestos nacionales, provinciales y municipales. Con las retenciones, impuestos inmobiliarios, tasas viales, todos los impuestos que nos agobian cuando uno zarandea queda muy poco.

VA: Hace unas semanas, desde Todos Azul plantearon la idea de cobrarle un impuesto al campo en medio de la pandemia para equipar hospitales del partido. ¿Qué opinión le merece?

JR: Fue solamente un sector del Concejo Deliberante, creo que es Nelson Sombra. Realmente, ningún otro concejal lo apoyó y nosotros desde la Rural no lo apoyamos. En cuanto nos dimos cuenta que había un problema de salud, un problema de pandemia, enseguida nos movilizamos los productores juntamos seis millones de pesos para comprar aparatología para los hospitales de nuestra comunidad, tanto el Pintos como el de Niños, como los de Chillar y Cacharí, El productor es ampliamente solidario, fue una idea queno fue bien vista porque uno lo hace espontáneamente y no era necesario volver a recargar sobre el bolsillo del productor que realmente paga muchísimos impuestos.




Comentarios