La periodista de C5N Daniela Ballester se encontraba presentando un informe sobre el aumento en los precios de los alimentos cuando, de repente, debió abandonar el estudio del canal por una fuerte baja de presión que le provocó una pequeña arritmia. Se encontraba al aire junto a Juan Enrique, economista y su compañero de programa.

Las tarifas, que es una puja distributiva entre las empresas y la sociedad, ahí la ganamos durante 2020. Ahora hay que decirlo, 36,1% de inflación anual. Hay que decirlo, Dani... Los alimentos: Argentina produce alimentos para 400 millones de personas, no puede ser que en esa puja, justamente, con los alimentos hayamos perdido”, comenzó el economista ante la atenta escucha de la periodista.

Enrique realizó una comparación entre la Argentina y lo que sucede en el país que gobierna Nicolás Maduro. “A los argentinos le gusta compararse con Venezuela. Venezuela produce petróleo y sale 10 centavos. Acá la carne debería ser muy barata”, instó mientras mostraba una placa con una cifra $ 54.208, valor actual de la canasta básica para una familia tipo.

Mientras su colega se disponía a desglosar los ítems englobados en esa cifra, Ballester lo interrumpió. “Disculpame, Juan, seguila vos”. Acto seguido, mientras el camarógrafo buscaba cerrar el plano, la periodista salió de cámara con visible dificultad para caminar.

Aunque Enrique intentó retomar el informe y continuar la explicación, fue sorprendido con un estruendo y un movimiento de cámara. Mientras ayudaban a Ballester, que estaba descompensada, le pidieron ir a un corte comercial. “Juancito, ¿me das un segundo? Hacemos una pausa y ya venimos”, dijo en off Antonio Llorente, conductor de “Debate abierto” (C5N).

Ballester se recuperó del mal momento vivido. Luego del episodio, la periodista se dirigió a un centro médico donde, después de realizarse todos los estudios correspondientes, pudo confirmar que solo se trató de un susto.

“Ya estoy bien. Gracias a todos”, escribió en su cuenta oficial de Twitter, donde agradeció todos los mensajes de apoyo que recibió, y decidió aprovechar el fin de semana para descansar junto a su marido, el piloto Marcos Ruiz Pasman, y su hijo de un año, Felipe.

En diálogo con Teleshow, ya más tranquila, explicó: “Fue horrible, pero ya estoy mejor. Fue una baja de presión, así que llamamos a la ambulancia. Ya me había sentido mal al mediodía, pero nunca pensé que me podía desmoronar así. Hoy estoy bien, pero viendo médicos para quedarme tranquila”.

Sobre su estado físico, la periodista opinó que le haría bien volver a realizar actividad. “Debería hacer gimnasio y con la pandemia no hice nada”, reconoció.