El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, afirmó que el Gobierno tiene esperanzas de que la economía crezca más de 7% este año, a pesar del traspié del segundo trimestre, y proyectó una aceleración en la recuperación del empleo.

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Anticipó que Trabajo y Desarrollo Social están trabajando para agilizar el sistema de altas y bajas de planes sociales para que quienes reciben una oferta de empleo temporal no la rechacen por el hecho de no perder la ayuda del Estado. Y analizó ese fenómeno.

También evaluó la situación del turismo, la gastronomía y la cultura, que siguen muy restringidos por la pandemia. Y destacó el nuevo plan de incentivo para la generación de empleos en las pymes.

Esta semana se conoció que un productor agrícola de Misiones perdió $50 millones porque no consiguió trabajadores para la cosecha porque “preferían cobrar planes sociales”. ¿Qué lectura hace el gobierno de esto?

Primero hay que tener en cuenta cuál es la estabilidad del empleo que se le ofrece a una persona. Levantar una cosecha es una ocupación de algunas semanas y luego la persona queda nuevamente desocupada. En segundo lugar, hay veces que la oferta laboral es informal e incluso con salarios que son miserables.

¿Qué solución podría haber para estos casos?

Los ministerios de Trabajo y de Desarrollo Social están trabajando en iniciativas para poder subsanar estas situaciones. Los trabajadores necesitan recuperar el plan social cuando terminan los trabajos temporarios o estacionales. Y por eso se está trabajando para agilizar los trámites de alta y baja cuando cambia la situación laboral de un trabajador. Pero hay que ser claros: si la oferta laboral es buena, es muy difícil que una persona la rechace por no perder el plan social.

¿Qué pasa con el empleo?

El empleo se está recuperando: se crearon 145 mil, desde el piso en agosto. Hay sectores más dinámicos: industria, construcción, servicios profesionales y economía del conocimiento. Y se destruyeron 25.000 en turismo, gastronomía y cultura.

¿Qué perspectivas tienen?

Creemos que estamos más cerca del final de la segunda ola de Covid-19 y de una reactivación económica más fuerte. Y dijimos: es el momento de salir a apoyar el empleo juvenil, con incentivos para este sector que históricamente es postergado, por eso lanzamos “Te Sumo”.

¿Qué buscan con “Te Sumo”?

Aspiramos llegar a 50.000 empleos en una primera etapa, ojalá nos quedemos cortos. Lo vemos como un camino interesante a explorar en esto de ir transformando en el futuro planes sociales en empleos formales.

¿Qué pasará si la demanda excede los 50.000 cupos?

Esto lo venimos estudiando desde fines de 2020 y lo trabajamos con potenciales contratantes. Hemos calibrado el programa para estar a la altura de lo que las pymes están necesitando. Pero es probable que haya más inscriptos demandando trabajo que pymes anotadas. Pero hay un análisis inicial de oferta y demanda.

¿Por qué solo incluyen a jóvenes de 18 a 24 años?

Porque tenemos un problema histórico, estructural, en la Argentina que hay que empezar a revertir. El 50% del desempleo en el país está integrado por jóvenes y las mujeres jóvenes tienen la tasa de desocupación más alta.

¿Qué análisis hace de la situación económica actual?

Estamos con una economía que se está recuperando a dos velocidades, con sectores muy expansivos y otros más rezagados. Vamos a ir de a poco unificando la velocidad, cuando sumemos al turismo, a la gastronomía y culturales.

¿Hay algún sector que se destaque en la recuperación?

Nosotros tenemos expectativas desbordantes sobre la economía del conocimiento. Es un rubro que se empezó a impulsar en 2004 y la nueva ley es la continuación. Hoy hay 9.000 búsquedas activas en todo el país. Donde hay una persona que sepa programar, inmediatamente aparece el puesto de trabajo. Argentina está muy competitiva en precios y mano de obra calificada. Prevemos que esta década duplique los ocupados, hasta 500 mil personas, con exportaciones por 10.000 millones de dólares.

¿Cuándo prevén que podrán arrancar los sectores críticos?

Es la pregunta del millón. La situación está cambiando, pero se necesita aún reducir las curvas de contagio de Covid-19, que avance el tramo final de la vacunación y tener certidumbre sobre el impacto de las nuevas variantes, como la Delta. Por eso, vemos que la vuelta a una mayor actividad de los sectores más golpeados sería en el último trimestre. Pero no quiero decirle como un pronóstico, porque no quiero que se mezclen los deseos con las realidades que puede plantear el ministerio de Salud.

¿La segunda ola de Covid-19 impactó en la recuperación del empleo?

La recuperación del empleo también viene a dos velocidades. Pero incluso en los más expansivos hubo cierta cautela porque los afectó la incertidumbre de no saber cómo iba a pegar la segunda ola en la actividad. Trabajaron mucho con horas extra. La segunda ola fue intensa y golpeó, sobre todo en mayo, con cancelaciones de turnos de trabajo. Pero vemos que la tasa de desempleo bajará en este tercer trimestre y más en el cuarto.

¿Cuáles son las perspectivas para los próximos meses?

Superada la segunda ola y con la vacunación en una escala ya muy significativa, y con la recuperación de los sectores más golpeados, nuestra percepción es que se va a multiplicar la generación de empleo.

¿Tienen previsto ir reduciendo o eliminando más retenciones para incentivar las exportaciones?

Nuestra idea es revisar permanentemente. Nosotros nos enamoramos de los objetivos, no de los instrumentos. Trabajamos en mesas de competitividad en las que están las cámaras empresarias, los sindicatos, las universidades y los gobiernos provinciales. Permanentemente surgen ideas. Lo que buscamos es un equilibrio entre la sostenibilidad fiscal y los estímulos productivos. Está claro que hay cosas para hacer desde lo fiscal, pero también hay que cuidar las arcas públicas que vienen muy golpeadas hace varios años.

¿Sostienen la proyección de crecimiento del 7% para este año?

Nosotros seguimos trabajando con esa estimación, que es muy sensible a lo que ocurra con la pandemia. Pero somos optimistas. Y pensamos que el cálculo de recuperación del PBI del 7% para este año, tal vez se quede un poquito corto. Ojalá.