El silencio de Luisana Lopilato tras las fuertes especulaciones sobre su relación con Michael Bublé, que anduvieron en el boca en boca de la gente durante todo el año de la pandemia, no solo era sospechoso sino que lo único que hacía eran alimentarlos más. Rumores de violencia de género, maltrato, y usuarios que le decían “pedí ayuda”, “te queremos Lu” o “el no te merece” surgieron luego de los lives en Instagram que ambos hacían en pleno aislamiento social y obligatorio.

De inmediato la actriz salió a desmentir los dichos y aclaró que su marido la trataba bien, pero los usuarios seguían insistiendo con que pida ayuda y hable. Los vivos dieron señales muy extrañas que dieron pie al escándalo, como la actitud de el al hablar, sus chistes o cómo la “zamarreaba” a ella.

Tras la polémica, Luisana remarcó que dejarían de hacer “vivos” porque ya no quería seguir leyendo las especulaciones.

Luisana Lopilato y Michael Bublé (Instagram)

En este contexto, la actriz junto a su hermano Darío (ambos protagonizarán una comedia llamada “Hermanos”), rememoró la difícil situación que tuvo que atravesar al enfrentar públicamente las fuertes acusaciones que recaían sobre su marido y la oscuridad que vivió en ese tiempo.

“Creo que sentí en ese momento la necesidad de decir ‘chicos, paren, porque esto es un tema que no es para salir a opinar, opinar es gratis de atrás de la compu’. Es difícil, hay mujeres que no la pasan bien y mueren. Entonces, meterse en la relación de una pareja, que no saben cómo es, el funcionamiento del día a día...”, reflexionó.

Y añadió: “En su momento me dolió porque sentí que no me lo merecía, ni yo ni mi marido, y después salí a hablar. Tuve la posibilidad en Intrusos y salí a hablar y decir ‘no, nosotros como familia no nos merecemos esto’”.

Luisana Lopilato, Michael Bublé y sus hijos Noah, Elías y Vida viajaron a Italia para pasar unos días de vacaciones (Fotos: gentileza ¡Hola! Argentina)

Antes de concluir, la actriz aclaró que habla por ella misma y que su marido jamás le pidió que aclare nada. “No es defender, no lo tengo que defender, no sentí la necesidad de defenderlo; ya me estaba doliendo a mí. Siento que viví muchas cosas en mi vida como para también tener esto arriba y un peso. Uno cuando vive situaciones duras, ve la vida de otra manera”.