La princesa Amalia seguirá siendo la heredera del trono de la Casa de Orange sin importar la pareja que escoja para su vida. Una noticia que le ha dado la vuelta al mundo y más teniendo en cuenta los requerimientos que las monarquías suelen tener en estos temas.

//Mirá también: Una joven salteña será compañera de clase de la hija de la reina Máxima

El primer ministro en funciones, Mark Rutte, fue quien aseguró que independientemente de la pareja que la joven princesa decida, ella seguirá siendo la reina de Países Bajos.

Amalia y Máxima de Holanda (Instagram)

“El Gobierno cree que el heredero también puede casarse con una persona del mismo sexo y no ve un obstáculo legal permitir el matrimonio de un heredero con una persona del mismo sexo. Por tanto, el Gabinete no considera que un heredero al trono o el rey o la reina deban abdicar si desean casarse con una pareja del mismo sexo”, aseguró.

Una decisión que aplicará también a sus descendientes, independientemente de si el heredero es hombre o mujer. Además, las palabras de Rutte tienen un gran impacto dentro de la Corona holandesa, ya que el Parlamento de dicho país es el que aprueba o no el permiso para contraer matrimonio de los miembros de la Familia Real.

Es que Países Bajos fue el primer país del mundo en legalizar el matrimonio homosexual, este entró en vigor en 2001, y es la primera vez en Europa que un mandatario se pronuncia sobre un asunto de esta índole y más en relación con el heredero de una Casa Real.

Qué pasaría con los hijos de Amalia

Por el momento, más allá de conocerse que el Gobierno no tendría ningún problema con que la hija de Máxima decida unirse con una mujer, el Primer Ministro no hizo referencia a los futuros herederos de esta relación, en caso de que sean adoptados, nacidos de un donante de semen, o bien a través de una gestación subrogada

//Mirá también: Máxima de Holanda fue duramente criticada por las marcas de sus vestuarios

Amalia de Holanda

La pregunta que surge está ligada a si estos podrían heredar el trono o no, ya que la Constitución holandesa estipula que la sucesión del jefe del Estado “debe ser legítima”.

“En el caso de un matrimonio homosexual, habría que llegar a acuerdos para que esto fuera posible”, explicó Rutte, quien a su vez trató de alejar del tema señalando que la princesa todavía no ha mostrado interés en casarse.