Este martes Alberto Fernández envió al Congreso el proyecto de ley para la legalización del aborto, con el objetivo de que sea debatido y sancionado en el período de sesiones extraordinarias que arrancaría el 1 de diciembre.

El Presidente lo había confirmado al comenzar las sesiones ordinarias el primero de marzo, y en ese momento distintas voces de alzaron en contra de la medida. Para la Conferencia Episcopal el envío al Congreso es insostenible e inoportuno. Afirman que “reaviva otra grieta en un país demasiado atravesado por las divisiones”.

¿Qué dijo la Iglesia? El presidente de la comisión de Pastoral para la Salud del Episcopado, el obispo Alberto Bochate, calificó como “tristísimo” lo que hizo Alberto al tomar esta decisión, cuenta el diario Clarín. “Es evidente que el presidente tiene un compromiso con algunos grupos y con el lobby proaborto, y si dice que quiere cumplir una promesa de campaña habría que decirle que hay tantas que no se cumplieron como los aumentos a los jubilados”, sostuvo.

Y confirmó su malestar en Radio grote: “Me cuesta creer que usen el tema del aborto como una pantalla política, realmente sería muy miserable”.

El arzobispo de San Juan, Jorge Lozano, afirmó no entender “por qué simultáneamente se va a poner a andar el Plan de los 1000 días, incluyendo el embarazo, lo que quiere decir que hay una vida que atender y a la vez un proyecto que quiere eliminarlas, por eso hay contradicciones”.

Tampoco hubo un avance en la atención de la salud en la mujer embarazada, que es otra de las cosas a la que se había comprometido el Estado nacional después de la votación que rechazó el proyecto hace dos años”, sostuvo

El secretario general del Consejo Episcopal latinoamericano (CELAM) expresó molesto: “Es cierto que el presidente Alberto Fernández en campaña se comprometió a enviar el proyecto, pero también se comprometió a generar fuentes de trabajo, a tener las heladeras llenas, a impulsar programas de viviendas, a impulsar una serie de compromisos y promover la unidad entre todos los argentinos, cosa que vemos que no se está haciendo”.

Por otra parte, la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA) declaró que “sin importar” la pandemia “las presiones de los grupos pro aborto y la decisión del Gobierno de impulsar la ley, a pesar de que hace dos años el mismo Congreso de la Nación la rechazó por amplia mayoría, hace que nuevamente estemos frente a una discusión que solamente produce grietas en el país”.

las ONG llamadas próvida están organizando marchas en todo el país para el sábado 28 de este mes (Foto: REUTERS/Martin Acosta)

Se pretende imponer el punto de vista de unos, por encima de los otros. Si la salud y la vida de la gente está por sobre la economía, también debe estarlo por encima de las ideologías que pretenden superponer sus propios intereses por la misma gente”, dijeron desde la entidad.

Desde las ONG llamadas próvida están organizando marchas en todo el país para el sábado 28 de este mes, en el inicio de una nueva campaña para aponerse a su aprobación.