Mientras los diferentes partidos políticos definen sus candidatos legislativos en todo el país, el Gobierno avanza con el operativo de modificar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), previstas para agosto.

Los diferentes actores del Gobierno analizan tres distintas posibilidades. La primera opción es suspender las PASO este año, con motivo de la pandemia y destinar los casi $ 20.000 millones de su costo a la obtención de vacunas y otros gastos relativos a la lucha contra el coronavirus.

Militan activamente esta idea los gobernadores peronistas Juan Manzur (Tucumán), Sergio Uñac (San Juan) y Jorge Milton Capitanich (Chaco). A ellos se pueden llegar a sumar los radicales Gerardo Morales (Jujuy) y Gustavo Valdés (Corrientes), quienes se oponen también a que en 2021 se disputen las internas, pero que no encuentran demasiado eco en Juntos por el Cambio para esta decisión.

La segunda alternativa es correr las fechas. Es decir, que las PASO se pasen de agosto a la segunda semana de septiembre y que las elecciones generales se muevan de octubre a noviembre. En este caso, el Gobierno pretende ganar tiempo, con datos más sólidos de la economía y una pretendida recuperación de la actividad, al igual que conseguir que la vacunación alcance a la mayoría de la población, una vez entrada la primavera.

La segunda alternativa estudiada es correr las fechas.

En este escenario, cobra relevancia un proyecto presentado por los diputados cercanos a Martín Lousteau, Carla Carrizo y Emiliano Yacobitti, que proponen al mes de septiembre para las primarias. De este modo, desde el seno de Juntos por el Cambio se impulsa un cambio de fechas.

Por último, se encuentra el “sistema de doble voto”, que uniría a las PASO y las generales en una misma fecha, en una especie de revival de la ley de lemas. Según le explicaron a Clarín voceros del Frente de Todos, esto “ordena la interna y distribuye espacios”.

Especulan con que la UCR, partido centenario y con presencia en cada pueblo y ciudad del país, podría suscribir esta idea, ya que le resolvería la múltiple presentación de candidatos a lo largo de todo el territorio nacional, donde podría sacar ventaja sobre el PRO, que no alcanza a tener inserción en toda la geografía argentina.

En Misiones habrá elecciones legislativas en junio

Sin haber alcanzado todavía un acuerdo con la oposición, en los próximos días se empezará a debatir el tema en la Cámara de Diputados, que maneja con riguroso celo su titular Sergio Massa. La discusión comenzará en dos comisiones, la de Asuntos Constitucionales y la de Legislación General: en ambas tiene mayoría el Frente de Todos.

Fuentes parlamentarias dijeron a Clarín que “intentarán lograr el mayor nivel de consenso posible”. Esto significa que, por el momento, no hay un acuerdo con la mayor fuerza opositora, que es Juntos por el Cambio, donde tampoco hay una posición uniforme sobre el tema.

La línea de conversación allí debería explorarse en el diálogo de Massa con Cristian Ritondo, jefe del bloque PRO, quien mantiene una relación privilegiada con Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal. Con el radical Mario Raúl Negri, jefe radical parlamentario, hoy no hay diálogo abierto.

La tercer opción es el “sistema de doble voto”, que uniría a las PASO y las generales en una misma fecha.

La otra definición para avanzar con el tema PASO es el llamado al Consejo Federal de Salud (Cofesa), la cita de todos los ministros de Salud del país. Máximo Kirchner defendía esta posición, para emparentar cualquier decisión con “una decisión sanitaria y no política”.

Como dejó trascender el titular del bloque de diputados nacionales del peronismo, “las autoridades nacionales y los partidos políticos deben establecer un criterio epidemiológico para luego decidir qué medidas adoptar en torno a las elecciones”. “Cualquier decisión debe estar basada en ese criterio epidemiológico”, aseguró, aunque no auspicia la suspensión de las PASO.

En la cumbre oficialista que se realizó la semana anterior, de la que participaron Alberto Fernández, Santiago Cafiero, Sergio Massa, Máximo Kirchner y Wado De Pedro, se analizó que “correr la fecha ya es un triunfo del Gobierno”. Más allá de no conseguir una fecha única para las dos elecciones, que se logre aplazar la votación a septiembre y noviembre, ya sería un logro oficial.