La titular de la Dirección Nacional de Migraciones, Florencia Carignano, defendió este lunes la medida de limitar el regreso del exterior a 600 pasajeros por día, remarcó que se trata de una “necesidad sanitaria” que tiene como prioridad evitar la llegada de la variante Delta y un eventual rebrote de contagios de coronavirus, que obligue a restringir con más severidad las actividades en el país.

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Los que fueron de vacaciones van a tener que volver, lamentablemente, un poquito más tarde, pero es preferible a que tengamos que suspender las clases por un brote”, remarcó Carignano en diálogo con radio La Red.

“El ingreso de la variante Delta podría arruinar todo un proceso de vacunación”, advirtió la funcionaria, quien planteó que “es preferible” que quienes estén de vacaciones “se retrasen unos días” en su vuelta al país a que, por ejemplo, haya un rebrote de casos y “deban suspenderse las clases presenciales” o no puedan mantenerse las “aperturas” logradas en las últimas semanas.

El Gobierno aspira a preservar al máximo el logro de haber alcanzado el 35% de la población vacunada contra la Covid-19 mientras se amplía diariamente la inmunización en los 24 distritos del país y, para eso, resulta central impedir o retrasar la presencia de la cepa Delta, de alta contagiosidad en el mundo.

Desde el sábado pasado rige en el país una prórroga del cierre de fronteras al turismo hasta el próximo 9 de julio y un cupo de 600 pasajeros diarios para el ingreso al país, en el marco de la emergencia sanitaria.

De acuerdo con la normativa continúan suspendidos los vuelos provenientes del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte; Chile; Brasil; India; Países africanos y Turquía.

El Gobierno nacional dispuso el ingreso de hasta 600 argentinos por día al país, como parte de las nuevas restricciones para frenar la circulación del COVID-19.Clarín

Todas las medidas fueron dispuestas para bajar el riesgo de contagios de coronavirus e impedir el ingreso de variantes que no registran circulación comunitaria en el país, como la Delta, cuya respuesta ante “la efectividad de las vacunas se desconoce”, se indicó en los considerandos de la norma.

La disposición hace hincapié en que “en el actual contexto epidemiológico, el riesgo de introducción de nuevas variantes, aún más transmisibles, podría generar un aumento brusco y elevado de casos, lo que llevaría indefectiblemente a una mayor mortalidad”.

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Además, Carignano mencionó que si bien cada jurisdicción resuelve cómo fiscalizar el cumplimiento de la cuarentena obligatoria de los viajeros, planteó que en términos de recursos y de personal asignado a esa tarea de control sería preferible que las personas fueran aisladas en hoteles.

“Acá estamos hablando del 40% de la gente que no hace el aislamiento”, advirtió la funcionaria sobre los resultados de los últimos controles realizados en el país durante este mes.

Por último, destacó que la intención es que todos los argentinos en el exterior vuelvan, aunque no sea “en el momento que ellos deseaban” y agregó que “nadie sale obligado en pandemia” e incluso todos firman una declaración jurada donde “se hacen cargo de las consecuencias económicas y aceptan las condiciones que el Estado nacional” pone a su regreso.

Con información de Télam