En una época en la cual la perspectiva de género se volvió imprescindible en las redacciones de noticias a nivel mundial, los medios digitales de la Argentina enfrentan un desafío: un gran porcentaje de la audiencia de sitios web de noticias proviene de la lectura de notas que cosifican a la mujer o a su imagen. Son notas generadas en base a las publicaciones que cientos de celebridades o “influencers” realizan en sus redes sociales.

Entendiendo a la cosificación como la acción de reducir a la condición de “cosa” a una persona o a su imagen, los medios de comunicación que publican este tipo de notas asumen una responsabilidad al replicar la imagen de una mujer en una nota, ya que con las palabras elegidas para titular y describir la foto pueden sumar a esa cosificación una bajada de línea respecto a lo que está socialmente aceptado como “bello”.

En VíaPaís entendimos la urgencia de encontrar soluciones para esta disyuntiva que se presenta en todo Latinoamérica. Por eso, iniciamos un proceso mediante el cual los periodistas cambiaron la forma de plantear este tipo de notas para evitar deslizar bajadas de línea sobre cómo cada uno de ellos opina que se ven los cuerpos que aparecen en las fotos.

Uno de los primeros pasos fue cambiar el estilo de los títulos: no anunciar que una celebridad “desplegó toda su belleza” o “mostró su cuerpo escultural”, ya que el lector probablemente interpretará que verá un cuerpo y rostro “perfectos” o, mejor dicho, que encajan perfectamente dentro de los cánones de belleza. Comprobamos en el último tiempo que, a partir de una misma imagen, se puede titular sin adjetivar, limitándose a hacer una nota descriptiva sobre la novedad que aporte la foto en cuestión.

El movimiento de body positive cobra fuerza alrededor del mundo y los medios deben desarrollar estrategias para no caer en la cosificación y la reproducción de estereotipos.(Gentileza INMA)

Además de cosificar, en este nivel también opera la reproducción de estereotipos. La mayoría de las imágenes replicadas en las notas poseen edición, filtros o retoques casi imperceptibles, lo cual confunde más al lector si está acompañada por una descripción que destaque todos los “encantos” físicos de la protagonista.

En este sentido, psicólogos latinoamericanos estudian actualmente la posibilidad de que exista una relación tóxica entre las usuarias de Instagram y las influencers de esta misma red social: una gran parte consume el contenido que le genera mayor angustia. Lo hacen de forma constante y este consumo excede a la red social en sí, ya que se ve reflejado en la demanda de notas que difunden este mismo contenido. El 55% de los lectores de este tipo de notas en VíaPaís son mujeres.

Mientras se lucha por la igualdad de género y los derechos de la mujer, mientras se incentiva la autoaceptación, la inclusión de talles, los movimientos body positive y la diversidad de los cuerpos, desde los medios se debe acompañar: deben dejar de ser multiplicadores automáticos de estereotipos y no continuar cosificando la imagen de la mujer.

* Esta nota fue producida por Jessica Costa y publicada originalmente en inglés en el blog internacional International News Media Assciation (INMA).