A pesar de la medida anunciada por las autoridades sanitarias que exigen la permanencia en los domicilios al menos 10 días luego de la llegada al país en avión para prevenir la variante Delta del coronavirus, casi el 40% de los viajeros residentes de la provincia de Buenos Aires violaron aquellas restricciones.

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El decreto se había informado el jueves pasado luego de la última reunión del Consejo Federal de Salud (COFESA). Desde entonces, el Ministerio de Salud bonaerense verificó 190 hogares de personas que aterrizaron en Ezeiza desde el exterior.

Los operativos en conjunto con la Dirección Nacional de Migraciones tuvieron lugar en Quilmes, La Plata, Vicente López, Villa Gesell, Bahía Blanca y Mar del Plata. “En el 38% de las visitas no había nadie en el domicilio, violando el decreto 2225/20 de cuarentena obligatoria. Se les iniciarán acciones legales”, difundió el organismo.

De todos modos, confirmaron que “por el momento no hemos detectado la presencia de la variante Delta en pacientes atendidos en nuestro sistema”. Esta mutación del coronavirus apareció por primera vez en India y tiene gran capacidad de contagio, lo que provocó un alto crecimiento de casos en el país asiático.

En Gran Bretaña el 90% de los contagiados actualmente son de la variante Delta y por esa razón el Gobierno tuvo que alargar el confinamiento cuatro semanas más para prevenir la propagación de esta cepa.

Propagación de la variante DeltaCrédito Infografía La Voz.

En Argentina, que aún continua atravesando la segunda ola, se intenta prevenir el mayor tiempo posible la llegada de la Delta. De ese modo, se reforzaron los controles fronterizos y el COFESA, que agrupa a todos los ministerios de salud provinciales, propuso “fortalecer el control del aislamiento domiciliario, seguimiento y PCR a los siete días, para levantar el aislamiento de los viajeros”.

Desde la Ciudad de Buenos Aires están siguiendo otro protocolo. Luego de testear al viajero en el aeropuerto, de dar positivo debe realizar un confinamiento de 10 días en un hotel proveído por el Gobierno porteño. En caso de dar negativo, se debe aislar cada uno en su domicilio por una semana con un seguimiento telefónico. Al finalizar los siete días, el ciudadano deberá realizarse otro testeo para verificar el negativo y así poder salir de su casa.

Por otro lado, los residentes del territorio bonaerense, deben cumplir una cuarentena obligatoria de 10 días en sus hogares, sin visitas, contacto con otras personas y siguiendo una serie de medidas de cuidado.

Para verificar si dichas medidas estaban siendo cumplidas, el Gobierno bonaerense realizó un plan de control. En Vicente López revisaron 108 hogares y en 31 nadie atendió la puerta, el 28% de los domicilios relevados. Sin embargo, en las otras localidades controladas, el porcentaje fue aún mayor. En La Plata, el 32% no cumplía las restricciones; en Quilmes, el 33%; en Villa Gesell, el 34%; en Bahía Blanca el 50% y en Mar del Plata, el 58% estaba fuera de su casa.

Todos aquellos que rompieron el aislamiento estricto quedaron encuadrados en los delitos del DNU 620 del año 2020 y deberán ser sometidos a procesos en la Justicia Federal.

Testeos de COVID-19 en EzeizaClarín

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El 15 de junio el Gobierno suspendió todos los vuelos desde destinos como Turquía y África, de modo que el tráfico internacional a través de la aeronavegación comercial se encuentra reducido. A su vez, los vuelos de y hacia Europa mantienen frecuencias mínimas.

La Jefatura de Gabinete, además, dispuso que los testeos están a cargo de los pasajeros que arriban en Argentina y que la cuarentena obligatoria de siete días sigue en pie. La disposición 589/2021, publicada en el Boletín Oficial, suspendió nuevos destinos y mantuvo la política restrictiva en las conexiones con Europa.

En un comunicado, la Jefatura de Gabinete explicó ese día que “el objetivo de la decisión es reducir el tránsito internacional y evitar que lleguen a la Argentina nuevas cepas de coronavirus que circulan en otros países” y con mayor tasa de contagio que la originada en China.