Argentina sumó este sábado 8.932 nuevos casos del coronavirus SARS-CoV-2, por lo que el número total de positivos aumentó hasta 1.791.979, mientras que los 68 decesos notificados en las últimas 24 horas elevan el total de muertes a 45.295.

La velocidad de los aumentos de contagios y fallecimientos se ha acelerado en el último mes, y el país vive una “sensación de rebrote”, según declaró el viceministro bonaerense de Salud, Nicolás Kreplak.

Según el informe oficial del Ministerio de Salud, la provincia de Buenos Aires permanece como el distrito con más casos confirmados hasta el momento (748.860, de los cuales 3.531 fueron notificados este sábado), seguida por Santa Fe, con 194.407 contagios confirmados, 1.078 de ellos reportados hoy.

En tercer lugar está la Ciudad de Buenos Aires, con un total de 193.531 positivos, 1.144 informados este sábado.

Según fuentes oficiales, del total de contagiados, 1.573.104 son pacientes recuperados y 173.580 son casos activos. En tanto, 3.578 personas con diagnóstico confirmado de Covid-19 permanecen ingresadas en unidades de cuidados intensivos.

Coronavirus en Argentina (Foto: REUTERS / Agustin Marcarian)

El porcentaje de ocupación de camas de terapia intensiva por todo tipo de patologías es del 54 % a nivel nacional, pero del 59 % si solo se considera Buenos Aires y su populosa periferia.

Los casos positivos habían llegado en Argentina a un récord diario de 18.326 el pasado 21 de octubre.

Pese a que la media diaria de nuevos casos aún está por debajo de ese récord, en los últimas semanas las autoridades locales se han mostrado preocupadas por un nuevo y sostenido incremento en los contagios.

Para frenar los repuntes de Covid-19 durante el verano, el Gobierno emitió el pasado viernes un decreto en el que pide a los gobernadores provinciales restringir la circulación nocturna si así lo requiere la situación epidemiológica, y prorrogó el cierre de fronteras al turismo internacional.

Según explicó Kreplak, en cuatro semanas se aumentó la cantidad de casos al mismo nivel que tomó cinco meses en la primera ola.