La conmoción por la muerte de Diego Armando Maradona todavía continúa y la investigación sobre las circunstancias de la muerte del exfutbolista avanza. La fiscalía comenzó una etapa de profundo análisis de todos los documentos sobre sus tratamientos médicos y su internación domiciliaria. En este marco, ordenaron allanamientos en la casa y el consultorio del médico de cabecera del exfutbolista, Leopoldo Luque.

Los estudios complementarios a la autopsia se iniciarán este miércoles y son claves a la hora de develar si algún otro factor influyó en las causales del deceso. La causa la lleva adelante un equipo de cuatro fiscales que está encabezado por el fiscal general de San Isidro, John Broyad, e integrado por sus adjuntos Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, y por la fiscal de Benavídez, Laura Capra.

Uno de los responsable judiciales de la investigación había informado que la decisión era hacer una pausa con las declaraciones testimoniales para analizar en profundidad las pruebas documentales recopiladas.

Sin embargo, según dejó trascender el periodista Marcelo Bonelli, Dalma, Gianinna y Jana Maradona habrían declarado este sábado, algo que podría haber desencadenado el cambio de carátula en la investigación.

Maradona, Dalma y Gianinna.

Este domingo, el eje de la causa judicial cambió de rumbo: su carátula pasó de “averiguación causales de muerte” a “homicidio culposo” y el principal imputado es Leopoldo Luque. Se busca determinar si hubo algún tipo de negligencia en los cuidados médicos que recibía.

Luque no fue llamado a declarar como testigo porque su actuación es la que está bajo la lupa de los fiscales. Según declaró uno de los enfermeros, el jueves previo a su muerte Maradona tuvo una pelea con el médico, en el que hubo un “empujón”.

Los pruebas que se analizarán de forma minuciosa son las documentaciones médicas, videos de cámaras de seguridad del barrio San Andrés, de Tigre, donde Maradona vivió desde que fue operado, y las comunicaciones de quiénes lo rodeaban en sus últimas semanas de vida.

Según las fuentes consultadas por Télam, la empresa de medicina prepaga Swiss Medical ya aportó la historia clínica de Maradona, sus internaciones, su última estadía en la Clínica Olivos donde fue operado de un hematoma subdural en la cabeza y los reportes que redactaban los enfermeros que lo cuidaban en la casa del lote 25 del barrio privado que conforma el complejo Villanueva.

Además, los fiscales incorporaron formalmente a la causa un informe de la enfermera Dahiana Gisela Madrid, donde ella asentó que a las 9.20 había ingresado a la habitación para hacer un control de signos vitales y que Maradona se negó. Pero, según reportó, esta información la asentó falsamente por indicación de sus jefes.

Durante la semana se esperan novedades que podrían dar mayor precisión a las conclusiones del informe preliminar de autopsia. Esta determinó que el exjugador y entrenador falleció como consecuencia de un “edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada” y descubrió en su corazón una “miocardiopatía dilatada”.

Los laboratorios de la sede central de la Superintendencia de Policía Científica de La Plata serán el próximo 2 de diciembre el lugar donde analizarán las muestras de sangre, orina, órganos -entre ellos el corazón, que fue preservado completo y pesaba el doble que uno normal-, tejidos, pelo e hisopados, que se extrajeron en la autopsia para los estudios toxicológicos e histopatológicos, que son aquellos que evalúan en forma microscópica los tejidos.