La causa por la muerte de Diego Armando Maradona cambió de rumbo este domingo: la carátula del caso pasó de “averiguación causales de muerte” a “homicidio culposo” y el principal imputado es el doctor de cabecera del “Diez”, Leopoldo Luque. La fiscalía a cargo busca determinar si hubo de negligencia en los cuidados médicos que recibía el exfutbolista.

Por el momento, Luque no se vio privado de su libertad aunque sí se le realizaron allanamientos en su casa y en su consultorio, con el objetivo de reunir todos los documentos sobre los tratamientos médicos y la internación domiciliaria de Maradona.

Leopoldo Luque y Diego Maradona. (AFP)

Durante el procedimiento en el domicilio del médico, ubicado en la localidad bonaerense de Adrogué, se secuestró una historia clínica perteneciente a Diego Armando Maradona, 5 computadoras tipo notebook, 3 teléfonos celular, documentaciones varias y recetarios, según se informó desde la DDI de San Isidro.

Por otro lado, en el consultorio médico que tiene en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se secuestró una computadora de escritorio, una notebook, el legajo personal de Leopoldo Luque y un sello médico del mismo.

Leopoldo Luque, el médico que operó a Diego Maradona. (AFP)

En los allanamientos intervinieron la Fiscalía General San Isidro y la UFI de Benavídez. El procedimiento fue ordenado por el equipo de fiscales a cargo de la causa, encabezados por el fiscal general de San Isidro, John Broyad, con sus adjuntos Patricio Ferrari y Cosme Iribarren; y por la fiscal de Benavídez, Laura Capra.

Ahora, la fiscalía comenzará una etapa de profundo análisis de todos los documentos reunidos y, además, este miércoles se sumarán los resultados de estudios complementarios a la autopsia, claves a la hora de develar si algún otro factor influyó en las causales del deceso.