Desde junio, y especialmente durante octubre, circula en redes la noticia de que la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Untref) había fabricado camas de cartón como parte de una convocatoria para "Proyectos COVID-19". Y que éstas serían donadas para ampliar la capacidad sanitaria en los hospitales modulares al Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, afectada por la crisis de la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2. La información es verdadera.

Solo a través de redes sociales, la información y la foto de las camas fueron compartidas alrededor de 10 mil veces (ver acá, acá y acá), la mayoría procedentes de grupos de Facebook como "No más K", "Recontra anti K" o "El Nacionalista", con una clara intencionalidad de crítica al proyecto de la Maestría en Tecnología y Estética de las Artes Electrónicas de la Untref.

La idea de estas ecocamas nació con una convocatoria de la Agencia Universitaria de la Francofonía (AUF) para proyectos relacionados con la COVID-19. El proyecto argentino fue el único de Latinoamérica seleccionado, y recibió 9.000 euros para su ejecución.

"El proyecto de la cama de cartón ofrece una opción ecológica y económica, fácilmente adaptable a las características de cada sitio modular. Su bajo costo contribuirá a la muy difícil situación económica general, proporcionando respuestas rápidas y eficaces en momentos en que se espera que la pandemia empeore", explican en la web de AUF.

"Vimos que en otras partes del mundo se implementaron camas de cartón para aislamiento de enfermos de COVID leves, o incluso en Japón se montaron en el aeropuerto módulos de aislamiento con camas así. Es una tendencia mundial", dijo a RedDES Mariela Yeregui, directora de la maestría de la Untref, que estuvo a cargo del proyecto integrado por docentes y alumnos.

Finalmente, con la inversión de la AUF y el trabajo de la Untref se fabricaron 190 ecocamas y 100 máscaras de frente de acetato, y se decidió, por la Resolución Rectoral N° 1329, que serían entregadas en donación al Ministerio de Salud de la Provincia y a 5 municipios: Tres de Febrero, Morón, Marcos Paz, Luján y General Rodríguez.

Estos partidos bonaerenses recibieron entre 12 y 20 camas cada uno, mientras que al ministerio se le otorgaron 120 ecocamas y 100 máscaras. El acta de aceptación y entrega de estos "bienes donados a título gratuito" fue firmada por Juan Riera, director de Hospitales de la Provincia. Con los municipios se firmaron actas similares (acá, la de Tres de Febrero).

"Estamos recibiendo por donación de la Universidad de Tres de Febrero 120 camas y máscaras faciales. El ministerio a través de la Dirección Provincial de Hospitales las va a poner operativas en sus hospitales monovalentes y hospitales especializados", ratificó Riera a RedDES.

Proyectos similares en otros países

Camas muy similares a las argentinas se construyeron también en otros países durante la pandemia, especialmente porque son rápidas de fabricar y tienen un costo muy bajo. Además, son biodegradables y reciclables.

En India, debido al rápido aumento de los contagios, construyeron un hospital del tamaño de 22 canchas de fútbol, equipado con miles de camas de cartón biodegradable, ubicadas a la distancia correspondiente entre ellas.

En México, distribuyeron unas mil camas similares en distintos hospitales, hechas de cartón corrugado y cartón laminado, con un 75% de materiales reciclados.

E incluso antes de la actual pandemia, que fue declarada oficialmente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 11 de marzo último, Japón equipó la Villa Olímpica de Tokio 2020 con camas de cartón reciclado de este mismo estilo, como una acción de sustentabilidad. Meses después, el aeropuerto de la ciudad de Narita usó camas de cartón para contener a viajeros que debían esperar en tránsito los resultados de los tests de COVID-19.

Las ecocamas Kawito

El equipo que realizó las ecocamas se inspiró en lenguas originarias y las bautizó "Kawito". Significa "cama" en quechua, según el diccionario de la Academia Mayor de la Lengua Quechua, mientras que en lengua mapuche -mapudungún- "cama" se dice "cachuitu" -según el diccionario un portal del Ministerio de Educación chileno– y tiene una pronunciación similar a "kawito".

En la estructura de cartón duro, que tiene estantes y bolsillos para guardar cosas, las ecocamas cuentan con un sistema lumínico a batería que se carga haciendo girar un dínamo.

"Pensamos que en los centros COVID, que son como grandes galpones, no hay iluminación individual, y nos pareció útil", explicó Yeregui.

Las Kawito tienen además un código QR que le permite al paciente acceder a contenidos de todo tipo desde celulares, tablets y cualquier dispositivo que tenga una app lectora de QR. “Hay una programación diaria (que estará disponible a partir del lunes 19 de octubre), que todos los días cambia, que se armó con lo que fueron enviando distintos artistas: hay podcasts, canciones, lecturas de textos, videos”, enumeró la académica.

Mientras que el plafón de la cama fue elaborado por los propios docentes e investigadores de la maestría, la fabricación industrial de las ecocamas estuvo a cargo de la empresa Argenpack, tal como lo indica el remito enviado a RedDES por la Untref.

Todo el proyecto -las 190 ecocamas con sus plafones y las 100 máscaras- se financió con el dinero otorgado por la AUF, aseguró la directora de la maestría, y ninguno de los involucrados cobró honorarios.

Esta nota fue producida por Juliana Argañaraz para la Red Federal contra la Desinformación (RedDES), una red colaborativa federal de medios creada para producir y difundir verificaciones de rumores y contenidos falsos sobre coronavirus que están circulando a través de las redes sociales. Las vías de contacto son: por mail a redfederal@chequeado.com y /Chequeado en todas las redes. Si te llegó información sospechosa por WhatsApp podés enviarla al 11.3679.0690 para su verificación.