Un estudio realizado por científicos de Australia y Corea afirma que la carne roja cocida a la plancha o a la parrilla podría ser perjudicial para la salud, ya que aumentaría un componente proteico que causa enfermedades cardíacas, complicaciones de la diabetes y accidentes cerebrovasculares.

El estudio de las costras que se forman en las superficies quemadas fue llevado a cabo entre la Universidad de South Australia (UniSA) y la Universidad Nacional de Gyeongsang, de Corea, y luego publicado en la revista Nutrients.

"Cuando la carne roja se arrebata a altas temperaturas, como cuando se asa a la parrilla o se fríe, se crean unos llamados productos finales de glicación avanzada, que cuando se consumen pueden acumularse en el cuerpo e interferir con las funciones celulares normales", explicaron los expertos.

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Para llegar a esta conclusión, los científicos probaron el impacto de dos dietas en 2.198 adultos sanos; una rica en carnes rojas y granos procesados y la otra alta en productos lácteos de granos integrales, nueces y legumbres, y carnes blancas utilizando cocidas al vapor, hervido y guisado.

Según explicaron, "el consumo de alimentos con alto contenido de glicación en sangre (AGE) puede aumentar nuestra ingesta diaria total de AGE en un 25 por ciento, con niveles más altos que contribuyen al endurecimiento vascular y miocárdico, la inflamación y el estrés oxidativo, todos signos de enfermedad degenerativa".

Peter Clifton, co-investigador de UniSA, aseguró: "El mensaje es bastante claro: si queremos reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, debemos reducir la cantidad de carne roja que comemos o ser más considerados sobre cómo la cocinamos. Freír, asar a la parrilla y dorar pueden ser los métodos de cocción preferidos de los mejores chefs, pero esta podría no ser la mejor opción para las personas que buscan reducir su riesgo de enfermedades. Las comidas cocinadas a fuego lento podrían ser una mejor opción para la salud a largo plazo".