En un momento de incertidumbre económica surge una nueva manera de generar un activo real.


Con el mayor registro de exportaciones en 14 años en septiembre del 2019, el sector ganadero es uno de los pilares de la economía argentina. No sólo por su valor histórico y su papel clave en la formación de los cimientos económicos del país, sino porque, en tiempos de tanta incertidumbre, la solidez y la seguridad son importantes a la hora de invertir.

Sin embargo, en el siglo de la cultura digital que, desde la llegada de Internet y la profundización del mundo como una gran red interconectada, ha transformado todas las industrias y los mercados, es bueno preguntarse quiénes acceden hoy a la posibilidad de invertir en el sector agropecuario.

“La diferencia en el campo es que no es fácil invertir cuando no se tienen los conocimientos, la experiencia y la solvencia que el negocio necesita”, señala Guillermo Villagra, uno de los creadores de BitCow, un activo digital que permite a cualquier persona interesada en el sector, invertir sin mayores riesgos ni conocimientos previos, y agrega que “entre 200 personas es más fácil tener un rodeo”.

BitCow surgió en parte como respuesta a la pregunta de quién está teniendo acceso a invertir en el campo, pero también preguntándose por la posibilidad de que pequeños, medianos y grandes inversores puedan participar del sector. Con la idea de la digitalización como un recurso de amplificación, un conjunto de inversores con una larga experiencia en el mercado agropecuario decidieron crear una moneda virtual, el primer token digital respaldado por un activo real: las vacas.

Como se trata de una moneda virtual, la inversión funciona íntegramente online. “Es un activo real pero digitalizado. Por eso es muy simple entrar y salir del negocio, a través de la venta de la moneda”, aclara Villagra. Cada persona que invierte en BitCow pasa a formar parte de un rodeo, ubicado en la Provincia de Buenos Aires.

¿Cómo funciona?

Cada BitCow representa a una vaca preñada, con todos sus costos de mantenimiento y producción, con las condiciones adecuadas a cargo de las personas que tienen el conocimiento para administrarlas, para que ambos puedan crecer saludablemente: vacunas, insumos, atención veterinaria, el arrendamiento del campo y todos los gastos de mantenimiento.

La inversión mínima para ser parte del rodeo es de un 10% de un BitCow, o lo que llamamos 0,1 BitCow, que hoy en día equivale a $10.000, dado que el valor actual de un BitCow es de $100.000, y se aclara esto ya que hay prevista una suba del valor para el 7/8. Cada inversor puede adquirir el porcentaje que quiera, siempre y cuando sea en fracciones de 0,1, es decir, no puede adquirir 0,15 BitCows y, pasados los primeros 180 días, puede rescatar o vender su parte. Es una inversión que apunta al largo plazo, porque el efecto multiplicador ocurre con la reproducción del rodeo, es decir, a través de la venta de los terneros y la compra de nuevas vacas, o bien con el nacimiento de nuevas vacas dentro del campo.

¿Por qué invertir en vacas, y no en dólares?

La diferencia con cualquier otro tipo de moneda virtual es que un BitCow, en el largo plazo, siempre va a reproducirse. Este crecimiento del valor mediante la cría del ganado se le adhiere al crecimiento por la oferta y demanda del activo digital en sí mismo, y se están dando los pasos necesarios para que se convierta en la primera cryptomoneda del sector agropecuario. En el simulador que la plataforma creó, se puede obtener una idea de cuál puede ser una tasa de reproducción en condiciones normales, es decir, cuántas vacas preñadas podrás tener en el futuro.


En esta nota:

Economia Campo


Comentarios