Desde el Pacífico, cerca del Ecuador, un patrón climático rige periódicamente  las sequías, las lluvias, las inundaciones y las tormentas en toda la Tierra. Es el llamado El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), un fenómeno meteorológico que se genera por el calentamiento de las aguas oceánicas que trastoca el clima del planeta.

"El ENOS cambia los patrones de circulación de la atmósfera, y causa eventos muy extremos a lo largo de todo el mundo: desde inundaciones en la India o Australia hasta diluvios en la costa oeste de Sudamérica", explicó Bin Wang, jefe del Departamento de Meteorología de la Universidad de Hawaii. Según el experto, esta oscilación atmosférica mostró en los últimos 40 años su lado más trágico.

Esta oscilación atmosférica mostró en los últimos 40 años su lado más trágico.

El "Súper El Niño", una versión más intensa del fenómeno con consecuencias aún más devastadoras, es una forma extrema del ENOS que hace que las aguas del Pacifico se calienten hasta tres o cuatro grados más en comparación con la temperatura normal del océano. De acuerdo a Bin, hay un responsable detrás de esto: el calentamiento global, producido por la acción humana. "Si tenemos más 'Super El Niño' o no, depende de cómo las fuerzas antropogénicas inducen el calentamiento global", indicó el meteorólogo.

En consecuencia, las aguas del oeste del Pacífico se han calentado desproporcionadamente más rápido que las del Pacífico central por la acción humana. El calentamiento en esa región ha sido el responsable de los eventos más fuertes de "El Niño" que se han reportado en las últimas décadas y de los que podrían manifestarse en un futuro cercano, según el experto. "Si el oeste del Pacífico se continúa calentando más rápido que el Pacífico central, entonces 'El Niño' será más frecuente y su intensidad se incrementará", señala.

El "Súper El Niño" genera eventos climáticos extremos duraderos que afectan a cientos de millones de personas y dejan miles de millones de dólares en daños.

¿Cuáles son los efectos del "Súper El Niño"? Pueden subir de forma alarmante la temperatura global, generar más huracanes y tifones e incluso afectar los ciclos naturales del planeta. Además, sus daños pueden ir desde matar los arrecifes de coral hasta generar inundaciones, deslaves o grandes sequías.

"Genera eventos climáticos extremos duraderos que afectan a cientos de millones de personas y dejan miles de millones de dólares en daños", comentó Bin. "Si las causas que han generado este calentamiento en el Pacífico continúan por motivo de la acción humana, los eventos extremos no sólo serán más frecuentes, sino que dejarán profundas consecuencias socioeconómicas", concluyó.