Esta novedad se dio a conocer a través de la publicación del Boletín Oficial, donde expresa que el gobierno nacional decidió avanzar en el proyecto a través de contratación directa, entre el Ministerio de Defensa y TANDANOR (Talleres Navales Dársena Norte S.A.C.I.y N) para “el desarrollo de la ingeniería básica y plan de construcción” de la nueva embarcación para la Armada Argentina, con amplias capacidades logísticas.

TANDANOR y el Ministerio de Defensa trabajarán en la nueva nave. Foto: web

El pasado 4 de noviembre se había firmado el convenio donde se explicitó que, la construcción de la nueva nave demandará una suma de $63.525.000 y 6.917.812 de euros. Desde el gobierno justificaron la inversión desde la mirada hacia el continente blanco y bajo una firme convicción de que “el presente proyecto contribuirá al sostenimiento logístico del programa Antártico, de vital importancia para el desarrollo de los intereses de la Nación en el Continente Antártico”.

El ministro de Defensa, Jorge Taiana, indicó que este proyecto viene de la mano de un acuerdo con Finlandia. Desde el país europeo se aportará la ingeniería, pero todos los trabajos se realizarán en Buenos Aires. Al mismo tiempo reafirmó la necesidad de contar con un buque de estas características, ya que el “Irizar”, luego de la modificación, tras el incendio del 2007, se configuró con más capacidad científica que logística. Esto hizo que sea una embarcación con más laboratorios y menos compartimientos de almacenaje.

Rompehielos A.R.A "Almirante Irizar" amarrado en Ushuaia, ciudad más cercana al contiene blanco, en el mundo.

Esta iniciativa también fue uno de los pilares que se autoimpuso Taiana para su desempeño al frente del Ministerio de Defensa, donde se fijó que se buscará “Una actualización, modernización y revitalización de los conceptos de la Defensa en Argentina”. El ministro dejó en claro que es un hombre que cree en la estructura de Defensa como un elemento fundamental para el desarrollo de un país soberano y expuso las características geográficas, políticas, históricas, económicas y estratégicas del país, afirmando que “Argentina es un país que debe tener Fuerzas Armadas y una estrategia de Defensa”.

La Argentina, por esta multiplicidad de factores, es un país que necesita disponer de embarcaciones con capacidad de proyección antártica. Es por ello que, durante la segunda mitad de la década del 70, se gestionó la posibilidad de modernizar la capacidad antártica y reemplazar al Rompehielos A.R.A “San Martín”. Entonces, se adquirió al coloso antártico, Rompehielos A.R.A “Almirante Irizar”, proveniente de los Astilleros Wärtsilä en Helsinki, Finlandia.

Render del buque de apoyo polar Aker ARC 133 diseñado en el año 2015 por la empresa Aker Artic para la Armada Argentina. Foto: Aker Arctic

Esta decisión fue seguida con la construcción del Buque Polar A.R.A “Bahía Paraíso”, construido en Dock Sud, botado en junio de 1980 y puesto en servicio el 12 de noviembre de 1981, asignado a la Armada Argentina. Este buque participó en campañas antárticas y en la Guerra de Malvinas, pero en 1989 tuvo un accidente, colisionando y encallando en cercanías de la Base Palmer, en la Antártida.

Últimamente, Argentina había gestionado la incorporación de 4 buques con capacidad polar de la Clase Neftegaz. Estos son buques adquiridos de Rusia, por un valor cercano a los diez millones de dólares. La gestión se realizó a través del Ministerio de Defensa y arribaron a Buenos Aires en el año 2015. Actualmente se despliegan en patrullas por el litoral marítimo y sirven de aprovisionamiento a las bases y estaciones científicas en la Antártida.

Decisión Administrativa 1269/2021 del Ministerio de Defensa.