El cierre de la temporada de competencia oficial de los torneos organizados por la Unión de Rugby de Tucumán tuvo como protagonistas este sábado, a los clubes del rugby de desarrollo. La segunda categoría del rugby de la provincia tuvo una jornada como estrellas centrales en donde se definió a los campeones de bronce plata y oro, pero más allá de lo meramente deportivo, el gran ganador fue el rugby de desarrollo una categoría que vive una realidad diferente a la usualmente conocida desde el rugby de primera división y en la que el esfuerzo diario y el superar los obstáculos es una constante.

Coipú se consagró campeón del Ascenso.

El rugby de ascenso está conformado por 13 clubes, en su mayoría del interior de la provincia. Muchos de los cuales, tienen algo más de 20 años desde su creación, salvo Bajo Hondo y Corsarios que son los de mayor antigüedad, con lo cual la etapa formativa de las instituciones es compleja ya que el aprender un deporte nuevo se realiza en paralelo al trabajo de generar la identidad de esos clubes, el sentir del club, el vivir el club y el hinchar por el club.

En la actualidad, en muchas de estas instituciones, puede verse como jugadores de las etapas fundacionales hoy son entrenadores y dirigentes, e incluso como padres e hijos llegan a compartir cancha. De esa manera, se puede ver como esas nuevas generaciones son de esos clubes y buscar crecer.

San Isidro redondeó una gran campaña en la que llegó invicto a la final.

También es importante mencionar como el afán de crecer, ha hecho del desarrollo un ejemplo de inclusión: la mayoría tienen sus equipos femeninos de la disciplina, y no es un dato menor, porque, aunque parezca un espacio ganado por el rugby femenino, la gran apertura y posibilidad a que las chicas también puedan jugar al rugby en Tucumán la ha brindado el rugby de desarrollo en gran medida.

El avance desde lo deportivo quedó evidenciado en las finales. Muy buen juego de manos, jugadores con grandes condiciones tácticas y técnicas y la aplicación de jugadas que sorprendieron a propios y extraños, sobre todo a los extraños que se hicieron eco casi de la existencia del ascenso en esta jornada central.

Un párrafo aparte para el gran acompañamiento de la gente. Cientos de hinchas se movilizaron desde el interior de la provincia con banderas, bombos, camisetas y junto con las canciones mostraron el color y la pasión que despierta en sus hinchas el rugby de desarrollo.

El color de los hinchas en la final.

Monteros Vóley, Tafí Viejo, La Querencia, San Martín, San Isidro y Coipú fueron los protagonistas de una jornada de reivindicación para la categoría, pero sin duda, estuvieron representando a Liceo, Corsarios, Bajo Hondo, Aguará Guazú, Lomas Marcos Paz, Frankycia XV y Los Alisos. Instituciones que día a día se esfuerzan para crecer deportiva e institucionalmente, difundir el rugby y ser lugares de contención para niños y jóvenes de los diferentes lugares de la provincia.

Sin duda, el gran ganador este fin de temporada fue el Rugby de Desarrollo.