Jorge “Tincho” Gómez nació en Weisburd y se crió en La Banda, ambas localidades santiagueñas. Con el tiempo se radicó en Capital Federal, lugar donde vive actualmente. No obstante, a los 57 años decidió perseguir su sueño y recorrió el país de punta a punta en bicicleta.

Gómez nació en 1964, cinco años después su familia se mudó a La Banda. Cuando tenía 15 años partió solo a Buenos Aires; en ese entonces él tenía otro sueño: jugar al fútbol. Si bien esa no fue su vocación, siempre se mantuvo cerca del mundo del deporte y se formó como personal trainer.

Se casó con María Paz, y junto a ella viajaron bastante por el país, sobre todo por la Patagonia. Recorrieron en muchos vehículos: motorhome, moto, pero no en bicicleta. La idea, sin embargo, no tardó en llegar a su mente.

“Todos hablaban de la Ruta 40, la conocía por tramos, pero no completa. Decidí empezar este viaje en 2020, pero la pandemia nos guardó y tuve que replantear muchas cosas”, aseguró Gómez en diálogo con Diario Panorama.

Jorge Gómez llega a Zapala, Neuquén. Foto: Jorge Gomez

El confinamiento afectó bastante en su vida: estar encerrado con su esposa en un departamento a dos cuadras del Congreso “les estaba haciendo mal”. El hombre confesó llegar a pesar 110 kilos. A partir de ahí tomó la decisión y un año después, el 2 de enero de 2021, se embarcó en su aventura.

Los obstáculos al viajar en pandemia

Las restricciones empezaron a flexibilizarse y fue la oportunidad perfecta para que “Tincho” Gómez agarre su bicicleta y atraviese: Buenos Aires, Santa Fe, luego Córdoba, Santiago del Estero y Salta, para llegar a La Quiaca. Provincia tras provincia iba presentando permisos, certificados y autorizaciones.

Su esposa, al trabajar en relación de dependencia, no pudo acompañarlo en la travesía, sino que cada tanto iba a visitarlo. No obstante, la compañía no le faltó: cuando arribó al Cafayate, Salta, se encontró con una perrita mestiza a poco tiempo de nacer. La adoptó y llamó Lola.

Lola, la perrita que acompañó a Jorge en su travesía por el país. Foto: Jorge Gomez

“Fue todo un tema andar con la perra porque pedían permisos diferentes, sobre todo cuando tuve que cruzar a Chile”, detalló Jorge al medio. Aún así, nada lo detuvo. Agarró la Ruta 40 y pedaleó hacia el sur. Llevaba un carro y equipaje, lo que pesaba un total de 250 kilos.

Las cosas más lindas no tienen precio, y son las más simples”, sostuvo el viajero. El paisaje y el silencio fueron oportunidades excelentes para reflexionar sobre su vida y sus decisiones. Además, tuvo la oportunidad de conocer a muchas personas en el camino.

Con 57 años y viajando en bicicleta, durmió en un calabozo en Jujuy

Sin conocerlo, personas y comunidades de distintos lugares de Argentina le ofrecían comida y asilo. Incluso llegó a dormir en el calabozo de una comisaría jujeña: “Jamás te imaginas que vas a terminar comiendo guiso con los policías en medio de una montaña”, señaló.

Frente a esto, destacó: “Cuando te vas no quedan más que emociones, que alguien que no te conoce te trate mejor que tus propios vecinos, no hay cosas como esas, y encima en plena pandemia”.

Gómez opina que se pueden hacer muchas cosas con muy poco, por ejemplo, no hace falta ser millonario para poder conocer el país, ya que las cosas más lindas de la vida no tienen precio.

Jorge Gómez, con 57 años recorre el país y lo recibe su esposa en Ushuaia. Foto: Jorge Gomez

El 22 de enero del 2022, a más de un año del comienzo de su travesía, Jorge llegó a Ushuaia. La emoción se le desbordó por los ojos, había cumplido su sueño. En todo el camino tuvo a sus hijos y esposa presentes.

Recorrió el país en bicicleta y tienen nuevos proyectos a futuro

“Abuelo, tienes que ser youtuber, le dijo uno de sus nietos y le creó una cuenta en la red social llamada ‘Memorias en bibicleta’. Allí se grabó y plasmó su camino de regreso junto a Lola a través de capítulos.

En base a lo que informó a Diario Panorama, su interés está en pedalear por las rutas de Asia y África, pero acompañado de su esposa durante todo el viaje. Sin embargo, reconoce que tiene algunas limitaciones, entre las cuales la principal descansa en la inestabilidad económica de Argentina.

Entre tanto, sus intenciones son volver a Santiago del Estero a visitar a sus hermanos y ayudar a niños que viven en Weisburd, lugar donde nació. “Mi mensaje a toda la gente es que se pueden cumplir los sueños, sólo hay que trabajar y buscarlos”, finalizó.

¡Queremos contar tu historia! Nos interesa lo que tenés para contarnos, escribinos a historias@viapais.com.ar y un periodista de nuestra redacción se va a comunicar con vos.