Este martes, un colectivo de la empresa DumasCat salía a las 14:32 desde Toay hacia Santa Rosa y en la parada de la Avenida 9 de Julio y España, a una cuadra de la plaza céntrica de la vecina ciudad, subió un joven junto a su pareja y dos menores.

A poco del recorrido y cuando el micro estaba llegando a la Avenida 13 de Caballería, el joven se dio cuenta de que no tenía el celular e intentó bajarse para volver a buscarlo, lo que extrañó al chofer porque recién habían subido.

Cuando les consultó el motivo, la mujer le dijo: “parece que el celular se le quedó en la parada”. Sin dudarlo, el chofer les dijo que se quedaran a bordo y decidió regresar hasta el lugar del extravío, mientras los pasajeros apoyaron la medida.

Una vez en la parada, el joven se bajó y efectivamente encontró allí su celular ante el regocijo de la familia, del chofer y del resto del pasaje, que destacaron la actitud del colectivero, según la crónica publicada en el portal Plan B Noticias.

Estas historias mínimas que en un mundo ideal debieran ser moneda corriente y que le reconfortan el alma a la familia de pasajeros beneficiados, son también las pequeñas acciones que transforman la vida cotidiana y alegran el ánimo de quienes las podemos compartir.