Esta semana, directivos de YPF confirmaron que cerrarán la planta de combustible instalada en el Aeropuerto de General Pico, y adicionalmente retirarán al personal que despachaba combustible para los aviones del medio, medida que justificaron por la caída de las ventas.

La posibilidad había circulado en los últimos días y, aunque había sido desmentida por los referentes zonales de YPF, esta semana la empresa envió representantes para confirmar la noticia a los directivos de aeroclub local, quienes manifestaron su gran preocupación por la continuidad de los vuelos, sobre todo del avión ambulancia de la ciudad que presta servicios de traslados sanitarios a vecinos locales y de todo el norte provincial.

Los mismos directivos indicaron que desde YPF les ofrecieron que el mismo aeroclub se haga cargo de la administración y del personal, pero aclararon que para la entidad sería imposible por lo que esperan que prosperen los contactos iniciados con autoridades municipales, según información recogida por El Diario.

Según los miembros del aeroclub, la caída en litros vendidos por la planta del Aeropuerto es real ya que, por un lado, los privados realizan menos horas de vuelo por el costo del combustible en dólares, y por otro, en los últimos años la mayoría de los aviones fumigadores dejaron de abastecerse en el aeropuerto porque sus dueños invirtieron en tanques de almacenamiento en los campos de la zona.

Trascendió que la medida tomada por YPF a nivel nacional y sin intervención local, afectaría también a otra decena de aeropuertos del país. La noticia fue vista por los referentes del aeroclub como un nuevo despojo que aleja a las instalaciones locales no solo de la reiterada promesa incumplida del retorno de los vuelos a Buenos Aires, sino también de lo que hace algunas décadas se anunciaba como el aeropuerto que serviría para el definitivo “despegue de General Pico”.