Controlan la temperatura, exigen tapabocas y ordenan la circulación interna.


FInalmente y en la previa del Día del Padre, en la provincia de Santa Fe reabrieron este viernes los shoppings en medio de un estricto operativo de control en los ingresos.

En el caso de la ciudad de Santa Fe, desde las 10 de la mañana abrieron los paseos comerciales respetando la prohibición que se mantiene sobre la operación de los patios de comidas, plazas de juegos y cines.

“Tenemos un tope de 900 personas circulando por el complejo”, indicó el gerente del Ribera Shopping, ubicado sobre uno de los diques del puerto de Santa Fe sobre el aforo del centro comercial que controla el número de ingresantes.

El Ribera Shopping de Santa Fe es uno de los centros comerciales que quedaron habilitados este viernes. (Archivo)

Algo similar se vivió en Rosario desde las 12 del mediodía, horario que fijó el Municipio para el funcionamiento de los shoppings que hasta ahora solo permitían el retiro de mercadería comprada por teléfono o internet.

En uno de los malls ubicado en inmediaciones del Parque Scalabrini Ortíz se limitaron los ingresos y egresos a dos puertas donde se controla la temperatura de los clientes.

En el suelo de los corredores estaban señaladas flechas para orientar a los visitantes y así evitar que se se crucen personas dentro del complejo. Señalado con stickers, en cada local además se aclaraba el número de compradores que pueden permanecer dentro.

Tras la apertura era escasa la cantidad de público que caminaba por los pasillos aunque se aguardaba que a medida que se acercara la fecha del Día del Padre pudiera aumentar el flujo de ventas.




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