Con la celebración del Domingo de Ramos, comenzó la Semana Santa y durante su homilía el obispo de San Rafael, Eduardo María Taussig, hizo referencia a la soledad durante el aislamiento por el coronavirus y la comparó con la soledad que vivió Jesús en sus últimas horas.

“El aislamiento social, la soledad de los ancianos y más frágiles, el distanciamiento de nuestros vínculos, nos permiten saborear algo de esta soledad de Jesús”, dijo monseñor Taussig.

Moseñor Eduardo María Taussig presidio la celebración del Domingo de Ramos.

Taussig invitó a no dejar solo en esta Semana Santa a Jesús. “Acompañémoslo con las liturgias y ceremonias los que podamos presencialmente, por televisión o por los medios virtuales aquellos que no, en la oración en familia, en la actitud interior como las buenas mujeres que estaban al pie de la Cruz”.

El prelado sanrafaelino también invitó a acompañar a nuestro prójimo como imagen de Cristo. “No lo dejemos solo a Jesús en nuestros hermanos que están más expuestos. Es muy duro para las familias tener un miembro suyo internado, pero todo lo que hagamos para acompañar de aquellos que están más expuestos, agobiados, solos, será como hacérselo a Jesús”.

Por último el Obispo de la diócesis sureña “Pidamos la gracia que tuvo el centurión romano de reconocer al Hijo de Dios en el trono de la Cruz, pidamos la gracia de acompañarlo con la mayor humildad, amor, cercanía en esta semana santa a Él y a nuestros hermanos que sufren la cruz con Él”, concluyó Taussig.

Catedral de San Rafael. Prensa Obispado de San Rafael