Tras una semana de parate, se reactivó nuevamente la producción en Motomel aunque el panorama es poco alentador de cara al cierre del año, con ventas por el piso y una repuntada prevista para los últimos meses que finalmente no se concretó.

En sede del Ministerio de Trabajo acordaron este cronograma para evitar despidos, y entre enero y febrero darán curso a las vacaciones.

"Se acordó una semana de suspensión. En principio es sólo eso y luego retomarían sus tareas", había declarado Fabián Gigli, secretario de Prensa de la UOM. Ya en mayo la motopartista se desprendió de unos 130 trabajadores con contratos precarios y otros 80 aceptaron el retiro. Pero si las previsiones no mejoran, el reajuste sería inminente.

La firma Protto, por su parte, continúa operativa después de varios meses de incertidumbre por el crítico escenario de la agroindustria que golpeó a sus principales clientes y frenó casi por completo la demanda. Son unos 50 empleados en total, a al espera ahora del equema previsto para el receso estival.