"Muchos no dormimos de noche, tenemos un desgaste mental muy grande", confió uno de los operarios. 


Unos 80 trabajadores de Motomel aceptaron el retiro voluntario como consecuencia de la incertidumbre que vive actualmente el sector. La motopartista, con sede en La Emilia, viene atravesando un periodo crítico desde mayo, cuando se desprendió de 130 operarios y adelantaron vacaciones a otros 400.

De hecho, a partir de este lunes instrumentó un nuevo período de suspensión de personal, que se extenderá como mínimo hasta el viernes.

“Muchos no dormimos de noche hace varios meses. Tenemos un desgaste mental muy grande, que también afecta a nuestras familias. Por eso hoy decidimos optar por el retiro, para encontrar un poco de paz”, le confió a El Norte un operario a quien le comunicaron que su indemnización se pagará en seis cuotas. Y añadió: “No sé lo que voy a hacer de ahora en adelante porque tampoco se consigue trabajo en ningún lado”.

Por otra parte, la situación de la competencia no dista mucho. A fines de este mes vence el plan de trabajo que la firma Zanella implementó en su planta de Mar del Plata, donde los empleados trabajan dos días a la semana y perciben el 63% del sueldo en bruto.

En San Lorenzo, en la planta de Guerrero, unos 200 operarios continúan con la lucha para que la reestructuración que anunció la empresa no arrase con los puestos laborales. 





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