Los efectivos de la Comisaría 25° de Santa Rosa del Conlara demoraron a Florencia Magalí Morales el 5 de abril de 2020. Ella andaba en bicicleta a contramano y estaba circulando un día que no le correspondía por su número de DNI, por ende estaba violando el aislamiento social obligatorio que regía en ese momento de la pandemia. Según el informe policial de ese día, apareció colgada en la celda que le habían asignado durante su detención.

Los abogados de la familia luego de varias investigaciones realizadas a lo largo del año comprobaron que Morales no fue detenida, sino que entró voluntariamente a la Comisaría. En el cuerpo de la mujer mendocina, aparecieron “lesiones compatibles con la autodefensa” por ello, Santiago Calderón Salomón y Federico Putelli exigen que se amplíe el informe de la primera autopsia.

La teoría de la autodefensa se refuerza con el testimonio de la médica de Santa Rosa que revisó a la mujer, el cual afirma que Morales estaba “exaltada y ofuscada con la policía, pero no con el personal del hospital” y que al revisarla constató que “no había lesiones de integridad física”.

“Es una causa que desde un comienzo estuvo viciada de diferentes errores”, afirmó el abogado Putelli. “Hablamos en principio de la primera autopsia incompleta, de la necropsia que se hizo donde aparecen lesiones que en un primer momento no habían sido descriptas, la falta de la mochila que llevó una de las amigas de Magalí a la comisaría, pero que luego en la audiencia desconoce la ropa que tenía puesta”, enumeró el letrado.

“Hay cuestiones que han quedado poco claras y creemos que la justicia debe expedirse y debe ser fiel en el cumplimiento de una investigación que careció desde un principio de todo lineamiento con perspectiva de genero,” afirmó el abogado.

Sobre esta misma línea la hermana de Magalí, Celeste Morales, agregó: “Esto ha sido un femicidio, sino cómo puede ser que lleven un año de averiguación de muerte. Hay indicios de que no fue un suicidio, todo quedó demostrado, junto a las irregularidades que se están tapando”.

Comisaría- imagen de archivo

Gran parte de la comunidad puntana, agrupaciones feministas e instituciones que luchan por los derechos humanos colaboran en la exigencia del esclarecimiento del caso. Tras varias movilizaciones con el lema “Nadie se suicida en la comisaría” se alerta que podría tratarse de un posible hecho de violencia por parte del personal de policía.

La última movilización comenzó en el Juzgado Multifueros, donde se lleva a cabo la investigación del caso. Luego se trasladaron hacia donde Morales estuvo con vida por última vez, la seccional ubicada en el centro de la Ciudad.

Los abogados defensores de la familia piden citar a indagatoria a todos los policías que se encontraban ese día en la comisaria. Por su lado, la defensa pública ha pedido el archivo de actualizaciones por una supuesta “falta de pruebas”.

“Tomamos bien este pedido, con la esperanza de que ayude a que la causa se empiece a mover, que haya un cambio de carátula y se empiecen a hacer las indagatorias. Cómo puede ser que los involucrados, los que estaban ese día en la guardia, todavía no hayan declarado. Después de un año, no hay nada de nada”, remarcó Celeste Morales.

El último dato que se le sumó a la causa a cargo del juez Jorge Pinto fue la incorporación de la autopsia psicológica realizada a nueve profesionales de las diferentes instalaciones judiciales. En las mismas no hubo unanimidad respecto a la teoría de que Florencia se hubiera quitado la vida, ya que tres de los analizados afirmaron que no sería factible la autolesión.