Juzgan a la madre de Florencia Di Marco, la nena que fue brutalmente violada y asesinada en San Luis; hubo testimonios contrapuestos.


El martes, pasadas las 10 comenzó el segundo dia del juicio oral por la muerte de Florencia Di Marco, la nena de 12 años, quien fue hallada muerta el 23 de marzo de 2017 en Saladillo, San Luis, tras ser estrangulada y violada por su padrastro, Lucas Gomez, quien dias después se suicidó en la prisión. Carina Di Marco, su madre, está siendo juzgada por el delito de “abuso sexual con acceso carnal en calidad de partícipe necesario”. El martes al menos ocho personas dieron su testimonio, entre ellos la directora de la escuela a la que asistía Florencia, el abuelo y su tío. 

Este miércoles, la audiencia comenzará a las 9 y estará destinado a los peritos, efectivos policiales, forenses y profesionales de la Cámara Gesell.​

En el inicio del debate oral declararon ante la Cámara del Crimen 2 de San Luis el padre y un hermano de la acusada, Carlos y Cristian Di Marco; la psicóloga Luciana Griotti y la licenciada en Servicio Social, Verónica Caivano, de la Maternidad Provincial “Doctora Teresita Baigorria”; la trabajadora social Romina Rosales, de la Comisaría de Atención a la Niñez y Adolescencia; la directora de la Escuela Nº 313 “Rosario Mercedes Simón”, Alejandra Werchracki, y la vicedirectora y una docente de la Escuela N° 313 Rosario Mercedes Simon, Sebastiana Palacios y Yésica Marturano.

La psicóloga Sandra Pérez​ cuando se sentó frente al tribunal compuesto por Hugo Saá Petrino, Fernando De Viana y Hugo Miranda Folch, declaró que el día de la desaparición de Florencia Di Marco, vio a Carina como a una mujer angustiada, con lágrimas en los ojos, preocupada por el paradero de la mayor de sus cuatro hijos. Pero por su parte la licenciada en Servicio Social, Mónica Pretel, aseguró que la vio “sin reacción”, desinteresada por dónde estaba su hija y qué le había ocurrido.

Pérez también es parte del equipo de la Comisaría de Atención a la Niñez y Adolescencia y aseguró que trató a Carina Di Marco en dos momentos, el primero fue en la Maternidad, donde la mujer estaba internada ya que había dado a luz a su hija más pequeña. Y el segundo momento fue durante el allanamiento en la vivienda de la familia, en el barrio Lucas Rodríguez de la capital puntana, por parte de los efectivos de la entonces División Homicidios – actualmente Departamento Homicidios- ya que presumen que allí ocurrió la última violación y el asesinato de la chiquita.

En el primer momento Sandra Pérez le realizó una entrevista y dijo que vio una mujer “orientada en tiempo y espacio; sin alteraciones en el pensamiento”. La describió angustiada, con episodios de llanto y también vio en ella sumisión ya que “estaba sensibilizada por lo que sucedía“, informó El Diario de la República.

La psicóloga aseguró que Carina Di Marco estaba sorprendida por el supuesto comportamiento que había tenido su hija, en relación que hasta ese momento se pensaba que Florencia se había ido de la casa porque no podía adaptarse a la nueva escuela ni a San Luis, ya que hacía poco se habían mudado desde Mendoza.

El lunes durante su testimonio, Carina Di Marco reveló que Lucas Gomez, el padrastro que violó y asesinó a Florencia, era bueno con ella y que no hacía diferencias con sus hijos biológicos. Aseguró entre lágrimas que jamás notó nada raro, ninguna conducta sospechosa en Lucas y que él solía jugar y reírse con la niña.

Pero la especialista Perez recordó que Gomez “sonreía muy nervioso”. Luego leyó del expediente que el hombre presentaba una “ansiedad paranoide; se siente interrogado y sospechado, con una actitud expectante y controladora. Siente impotencia. Alude que la hija (en referencia a Florencia) estaba celosa por el nacimiento de su hermana”, leyó y agregó: “No lo vi angustiado, y sí preocupado por no hallar a la hijastra”.

Que pasó el día del allanamiento

El 24 de marzo la jueza Virginia Palacios ordenó el allanamiento a la vivienda de la familia y el tribunal preguntó cómo se comportaron en esa situación tanto la acusada como su pareja.

Sandra Pérez entrevisto a Di Marco en la casa durante el allanamiento y en la Maternidad. Foto: El Diario de la República,

“Ella estaba conmigo, sentada en la mesa. Estaba dándole la espalda (a Gómez). A él lo tenían frente a una pared, esposado (…) Él estaba sin resistencia, sin angustia, expectante de lo que se hablaba (…) Ella estaba generalmente callada, angustiada, quebrada, expectante en cuanto a los lugares y objetos que se controlaban, sin resistencia. Decía que eso (en referencia al allanamiento) era para hallar al verdadero culpable”, declaró Pérez.

Luego el tribunal le consultó si vio en Di Marco una actitud de protección hacia su pareja, la psicóloga contestó que no pero que dijo que “no creía que él fuera responsable” del asesinato de su hija.

“Su reacción fue distinta a la de otras pacientes”

Una de las dos licenciadas del Servicio Social de la Maternidad, Mónica Pretel, contó lo que vio en Carina Di Marco el día del fatal hallazgo en Saladillo, el miércoles 22 de 2017. 

Pretel recordó, que junto a su colega Caivano, le dijeron que si ella quería podía participar de la búsqueda de su hija y le dieron seguridad de que su recién nacida iba a estar bien cuidada en el área de Neonatología. “Vi a una persona sin reacción. Ella dijo que lo iba a pensar”

La asistente social dijo que esa actitud de Di Marco la sorprendió y generó dudas porque según ella la mayoría de las madres desean irse a donde están sus hijos, por que los extrañan y desean proteger. Pero por protocolo de salud no les está permitido irse hasta 48 horas de parir. “​Habitualmente tenemos que convencer a las pacientes de permanecer 48 horas” aseguró.

El jueves 23, Pretel notó que Di Marco continuaba internada en la guardia y fue a verla a la habitación: “Me sorprendió que siguiera internada. La desperté, le pregunté si tenía noticias de su hija, y me dijo que no. Le pregunté si podía estar con el papá biológico, y me dijo que no lo conocía. Hablaba de la hija en tiempo pasado. Me dijo que no tenía novio, que no tenía amigas, y que ella no quería retirarse (de la Maternidad), que la nena ya iba a aparecer”, detalló.

“No observé vínculo. No observé reacción. Su reacción fue distinta a la de otras pacientes”, aseguró Pretel; luego el tribunal preguntó si Di Marco había manifestado preocupación por sus otros hijos, la testigo respondió que no.

“¿Es desinterés o falta de reacción?”, ahondó el presidente del tribunal, Hugo Saá Petrino. “Diría eso, desinterés”, contestó la profesional.

​Cabe recordar que Carina Di Marco estaba recién parida, en pleno puerperio, por lo que el tribunal preguntó si eso podría haber afectado; pero, luego de aclarar que ella no es profesional de la psicología –son estos profesionales quienes tienen herramientas para hacer una valoración sobre la conducta–, Pretel contó “no ha observado en otras pacientes” un comportamiento así.

Lucas Gomez y su coartada con la escuela

El padrastro, violador y asesino, Lucas Gomez, el día anterior a la desaparición de Florencia aseguró haberla dejado a ella en la puerta de  Florencia en la puerta de la Escuela N° 313 Rosario Mercedes Simón, de la capital puntana. Dijo que la chiquita se bajó del auto y le hizo señas de que tenía clases, para que se retirara. Pero eso no fue así.

Alejandra Werchracki, directora de la escuela Rosario M. Simón.

Cerca del mediodía Alejandra Werchracki, directora del mencionado establecimiento se sentó frente al tribunal y declaró: “Se presentó el supuesto padre de la menor y nos dijo que la estaba esperando hace 20 minutos en la calle y no salió. La bibliotecaria lo acompañó a recorrer las instalaciones. Por supuesto que no encontró nada, pero seguía asegurando que la había traído”.

​Mientras, Carina Di Marco continuaba internada en la Maternidad provincial tras haber dado a luz por cuarta vez: era su segunda nena.

La maestra de guardia, ​los compañeros de Florencia, que aún estaban en clases, y la docente responsable del curso aseguraron que la chiquita ese día no había ido a clases y que incluso no iba desde “hacía una semana”, publicó El Chorrillero

​Werchracki recordó que ese miércoles Gomez recalcó que “él se hacía cargo de la niña, que la amaba como su hija” y añadió que nunca vio a la madre porque el padrastro la llevaba y buscaba de la escuela. 

Por su parte, Sebastiana Palacios, vicedirectora del establecimiento junto con docentes instaron a Gomez a que realizara la denuncia, pero se demoró en hacerlo. Además le pidieron autorización para pedir por el paradero de Florencia a través de Facebook.

“A medida que pasaron las horas, tomamos conocimiento que la mochila de la nena había sido encontrada. Él en ningún momento nos hizo referencia de que ya lo sabía”, recordó Palacios. Werchracki reveló que “desde que se conoció la desaparición no recibió ningún llamado de la madre”. 

Las docentes y directivas de la institución se enteraron que Gomez era el padrastro de Florencia luego de acontecida su desaparición. Porque el hombre figuraba en los registros como el “padre” de la niña.

El testimonio de los familiares

El primero en declarar ante el tribunal fue Cristian Di Marco, hermano de la imputada, reveló que Carina Di Marco y Lucas Gomez tenían una “excelente relación” con sus hijos y que nunca detectó actitudes extrañas hacia Florencia.

Desconocía de los maltratos de su cuñado, salvo “una vez que la empujó” (a Carina Di Marco) y luego reconoció que “habían discutido para las fiestas, pero más de eso no”, puntualizó.

Cristian Di Marco, tio de Florencia.

Cristian y Gomez trabajaban juntos en el reparto de mercadería, recordó que se veían día por medio y que sus familias se juntaban al menos tres veces a la semana. Sobre todo, los fines de semana. 

Carina Di Marco declaró que Gomez se emborrachaba “todos los fines de semana” y la agredía. En su testimonio, Cristian no coincidió ya que aseguró que jamás lo vio borracho. Pero reconoció que solo una vez lo vio consumiendo cocaína y luego “no lo hizo más”

Después fue el turno del abuelo de la pequeña Florencia, Carlos Alfredo Di Marco, él aseguró que Lucas Gomez “era una persona normal”. 

Según el hombre, Gomez en algún momento le confesó que para él era como un padre y que “consumía”

Para el abuelo de Florencia tampoco hubo comportamientos extraños hacia la niña por parte de Gomez, su padrastro, y mostró una coincidencia con el testimonio de su hija; Carina al escucharlo asentía con la cabeza.

El martes Carina Di Marco, a diferencia de la primera audiencia se mostró fria, sin embargo cuando su padre comenzó a recordar su infancia y la de sus diez hermanos, se le llenaron sus ojos de lágrimas.

Carlos Alfredo Di Marco tuvo ciertas contradicciones en sus declaraciones, porque apenas sucedió el homicidio de Florencia el había asegurado que la nena le contó que “vivía con un temor como si le hubieran hecho algo, pero no sé qué. También le contaba a una hija en Mendoza”.

Pero sobre las “pesadillas” que en algún momento el hombre contó que Florencia le dijo, el abuelo aseguró de que se lo comentó a Carina y Gómez. Pero el martes dijo no tener “noción” de eso.

Durante la jornada también testificaron las docentes Marcela Susana González y Jésica Maturano.




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