La versión oficial habla de suicidio. El abogado de la familia cuestionó el accionar policial y quiere otra autopsia.


Una nueva muerte en una comisaría puso bajo sospecha a la Policía de San Luis. Encontraron a un adolescente de 16 años ahorcado con su remera en una celda en la Comisaría de Atención a la Niñez, Adolescencia y Familia de Villa Mercedes.

La versión oficial habla de suicidio, sin embargo la familia de Franco Gastón Maranguello asegura que es imposible.

“Cuestionable, incompleto, dudoso y oscuro” fue la descripción que hizo sobre el sumario policial Gustavo Otegui, abogado que representa a la familia de Franco.

El letrado pidió medidas urgentes para esclarecer el hecho. Entre ellas la realización de nuevas pericias y la exhumación del cuerpo para realizar una nueva necropsia.

El dudoso caso es el segundo de características similares que ocurre en San Luis en menos de un mes y durante la cuarentena obligatoria. Florencia Morales también apareció ahorcada en una celda. Fue en la Comisaría 25 en Santa Rosa del Conlara.

Franco Gastón Maranguello

A la mujer solamente la habían detenido por circular en contramano en bicicleta un día que no le correspondía salir según la terminación del DNI, que rige en San Luis. Diez horas después la encontraron muerta y desde la Policía se escudaron detrás de el suicidio.

Sin embargo la ampliación de la autopsia determinó que tenía “signos compatibles con autodefensa”.

En el caso de Franco, lo detuvieron el 24 de abril cuando caminaba por la calle. Según la versión oficial, Franco llevaba dos cuchillos entre la ropa y sospechaban que tenía intenciones de robo. Ese mismo día a la noche su mamá, Sandra Bravo, fue a buscarlo y los efectivos le dijeron que lo habían encontrado muerto.

Para la policía se trató de un suicidio pero el abogado de la familia cuestionó duramente el informe policial y remarcó una serie de irregularidades como la inexistencia en el expediente de fotos del menor en el momento en el que lo encontraron muerto, tampoco de su ropa ni del lugar donde ocurrió.

En la misma línea, Otegui detalló al portal El Chorrillero que la autopsia no fue filmada ni fotografiada. “Es muy recurrente, el accionar de policías que para evitar un sumario administrativo o una sanción grave por errores cometidos, se centran en investigar, cuestionar y denostar a la víctima, para salvar su trabajo”, agregó el abogado.

Según resaltó el letrado, que ya se comunicó con la Secretaria de Derechos Humanos de la Nación para que acompañen la investigación, en ningún lado se ve reflejada la comisión de un delito de acción pública por parte del menor, “salvo una presunta violación de cuarentena, ya que se encontraba en la puerta de su domicilio”.




Comentarios