Un caso aberrante es el que se dio en una finca de Santa Lucía. Una trabajadora sexual trans fue engañada por dos sujetos que se hicieron pasar por clientes. Los hombres la llevaron a una zona de parrales, donde la bajaron arrastrándola de los pelos al descampado. Allí la violaron y la golpearon. La joven pudo escapar, pidió ayuda al agente de seguridad de un barrio privado, pero se la negó. Finalmente un móvil policial de la seccional 5° asistió a la trabajadora sexual, que contó todo lo que había vivido en la sede policial. Los dos violadores están prófugos.

El hecho se registró el pasado viernes 16 de octubre sobre las 3 AM en Mitre y Aberastain, donde la joven ofrecía sus servicios sexuales. Allí dos sujetos se hicieron pasar por clientes. La mujer se subió a la camioneta sin saber que esa noche se iba a convertir en la más espantosa de su vida. Los clientes acordaron con la joven ir a un hotel alojamiento, pero antes de dirigirse al hotel le dijeron que iban a pasar por una casa a buscar dinero. Tras su paso por la vivienda, no entraron al hotel y continuaron a una oscura finca que está en la zona.

En este punto, trabajadora sexual se puso muy nerviosa, relató a Canal 13 Mónica Lencinas, secretaria general del sindicato AMMAR. La joven insistió con ingresar al hotel pero los sujetos no solo no le hicieron caso sino que la bajaron del vehículo de los pelos y le dijeron: "Aquí te vamos a hacer mierda". Los agresores le arrancaron la ropa y la violaron, en el medio fue golpeada. Fue en ese momento cuando la chica vio como estos sujetos bajaban de la camioneta unos lazos y una anchada.

Ante la desesperación de que pueda ocurrir lo peor, la trabajadora corrió entre los parrales. Logró esconderse hasta que los agresores sexuales escaparon. Apenas se fueron, caminó en busca de ayuda. Le pidió asistencia a un agente de seguridad de un barrio cerrado, pero se la negó. Luego fue asistida por un patrullero de la seccional 5° y allí radicó la denuncia policial pertinente.

"Queremos que esto no pase nunca más. Queremos que las denuncias existas y que no sean encajonadas. Que los responsables vayan detenidos. Nos van a terminar matando. La compañera está en una crisis tremenda. Porque se acuerda de la anchada el lazo y ella dice que creía que de ahí no salía viva", dijo Lencinas. Trabajadoras sexuales ya han denunciado episodios de similares características, creen que uno de los sujetos sería el mismo.