El protocolo para prevenir el coronavirus impide que esperen en las instalaciones del hospital. La gente prende hasta fogatas para aguantar el frío.


Hileras de personas en los alrededores del hospital Rawson, todos super abrigados y hasta con mantas para soportar el crudo frío del invierno sanjuanino. Desde marzo, cuando se aplicó el protocolo para prevenir el contagio del coronavirus, todo aquel que acompañe a un paciente que esté internado, pariendo o intervenido quirúrgicamente debe esperar afuera de las instalaciones. La mayor parte de los acompañantes que esperan en el Rawson son de departamentos alejados, a quienes se les dificulta muchísimo poder ir y volver con frecuencia.

Las esperas a veces se prologan más de 24 horas.

Cuando un paciente es ingresado al hospital, sólo está permitido un cuidador y los horarios de visita se suspendieron hasta nuevo aviso. El problema se da con los acompañantes porque son personas que no cuidarán directamente al paciente pero que están allí porque “les hacen el aguante” mientras los están atendiendo, operando o en la previa a enfrentar una cirugía. Antes de la pandemia, los acompañantes podían aguardar adentro del hospital pero como ahora está prohibido deben enfrentar fríos y descansos en la intemperie.

Roberto Santana y su padre, Pedro, aguardaban en la puerta del Rawson luego de que la esposa de Roberto fuera trasladada en ambulancia desde Media Agua, Sarmiento, para parir. “Nos dijeron personas que llevan más tiempo que nosotros esperando que tendremos que pasar la noche acá. No sabíamos eso y no vinimos tan preparados. Antes al menos nos dejaban en un lugar calentito. Eso tendrían que considerar”, le dijo Pedro a Diario de Cuyo. Unos vendedores ambulantes de la zona les prestaron unas sillas para que pudieran descansar.

Los acompañantes no pueden ingresar al hospital luego de que se implementara el protocolo para prevenir el coronavirus.

Otro caso es el protagonizado por Mario Riveros y Lucas Pereyra. Uno es de 25 de Mayo y el otro es de Albardón. Ambos se conocieron en la puerta del hospital, los dos llevaban más de un día esperando que sus parejas dieran a luz. “Estamos desde anoche. Llegamos juntos prácticamente y no nos queda otra que esperar acá afuera otra noche más. Anoche el frío fue insoportable y ahora parece que tendremos horas más o menos parecidas”, relató Pereyra.

​Las medidas de distanciamiento social en los centros de salud comenzaron a aplicarse en marzo. Es por esta razón que no están permitidos los acompañantes como así tampoco atenderse en consultorios externos sin turnos previos y que demanden cierta urgencia. Los familiares coinciden en que les gustaría que destinen un área cerrada del nosocomio para que puedan enfrentar las esperas en invierno. 




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