La intensificación de los sistemas de producción ganaderos ocurrida en los últimos años, acrecentó la necesidad de desarrollar sistemas para el manejo de los residuos que permitan minimizar los impactos negativos sobre el ambiente, dar respuesta a las crecientes demandas de la población y de los mercados y cumplir con las reglamentaciones vigentes.


Entrevistábamos a Ing. Agr. Martín Rostagno quien nos adelantaba los gaves problemas que se están teniendo con los desechos en todos los ámbitos y en lo que respecta a la producción lechera nos daba este informe completo de lo que ocurre y de las soluciones posibles que se pueden dar a estos casos.

El caso que respecta a los tambos, podemos mencionar que tuvieron un aumento del tamaño de los rodeos y del confinamiento, hizo que las excretas que antes se distribuían en los lotes, ahora se concentren en mayor proporción en las instalaciones de ordeñe y corrales de encierre, lo cual requiere de nuevos sistemas para su manejo. Esta situación puede incrementar la presencia de determinados contaminantes como, por ejemplo: fósforo, nitratos, microorganismos patógenos y drogas de uso veterinario.

La mayoría de los establecimientos lecheros de la región acumula los efluentes en lagunas que funcionan como depósitos y se vacían periódicamente esparciendo los líquidos en los lotes.

Todavía son escasos los tambos que han incorporado un sistema de gestión integral de sus efluentes y se dispone de poca información sobre las particularidades y los resultados de estos. Ahora bien, ¿son realmente los efluentes un problema o un recurso que no estamos aprovechando?.

Un kg de materia fecal de una vaca lechera, puede producir entre 30 y 40 litros de biogás por día, dependiendo de la dieta. Si tenemos en cuenta que una vaca lechera produce entre el 6% y 8% de su peso vivo en materia fecal por día nos daría una gran producción de biogás/vaca/día.

ordeñe de donde los efluentes se recolectan también

Este biogás puede ser utilizado para el consumo de las viviendas de los operarios que viven en el campo, usarla en termotanques, cocinas, anafes, o también mediante un motogenerador utilizar este biogás como combustible del motogenerador y producir electricidad.

Para tener una idea de dicha producción, 1000 litros de biogás con 65% de metano equivale energéticamente a 6,41 kWh-1. Pero no solamente el efluente de tambo puede ser utilizado para generar energía, sino además como biofertilizante ya que los efluentes son muy ricos en macronutrientes como N, P, Ca, Mg, K y además micronutrientes. La diferencia entre esparcir el biofertlizante sin tratamiento previo, es decir tal cual como sale de la sala de ordeño, o esparcirlo previo tratamiento mediante biodigestor, es que el resultado de éste último, los nutrientes ya se encuentran mineralizados, es decir que la planta los puede absorber inmediatamente aumentando su eficiencia de aprovechamiento. Además, no tiene olor ni atrae a las moscas, y lo más importante desde el punto de vista ambiental es que la demanda biológica de oxígeno (DBO) se reduce hasta un 80%.

Según un informe de la Red de Biodigestores para América Latina y el Caribe (RedBioLAC), el país podría generar potencialmente, solo a partir de efluentes de tambos, 112.041.191 metros cúbicos de biogásequivalentes a 1.142.112 tubos de 45 kg de gas propano, significando un ahorro potencial de $2.055.801.600. Imagínense si le sumamos el potencial de las producciones de carne, cerdo o aves.

Los BIODIGESTORES son una oportunidad, una herramienta para aportar a un cambio profundo en el manejo de los residuos orgánicos, ya que estos sistemas no sólo ‘tratan’ estos residuos y ayudan al reciclaje de nutrientes por medio del uso del fertilizante producido, sino que además ofrecen un aprovechamiento energético por medio de la captura y uso del biogás generado.

Además, los biodigestores son herramientas útiles para aumentar la resiliencia de los productores y la sociedad ante los efectos del cambio climático y el declive de la accesibilidad a los recursos no renovables (minerales y energéticos), ultimamente son muy vistos estos sistemas ya que la sociedad va tomando conciencia social sobre el cuidado de la naturaleza y el medio ambiente.

La utilización de procesos alternativos para la generación de energía y material orgánico para fertilización, a partir del uso de un biodigestor, trae múltiples beneficios a la empresa. Los mismos son generadores de oportunidades de negocios, así como también un disparador para las demás empresas zonales en lo que trata a beneficios ambientales, derivados de la utilización de desechos. Además, se evita el acumulamiento de materiales potencialmente contaminantes y perjudiciales para la salud de la población, en lagunas, piletas u otro tipo de reservorio, naturales como artificiales.

La utilización del biogás, en reemplazo de combustibles fósiles, trae la ventaja de poder autoabastecer ciertos consumos internos del predio, tanto para las labores de ordeño, lavado y calentamiento de agua, evitando un gasto que en ciertas ocasiones llega a ser sustancial si tenemos en cuenta los últimos aumentos de tarifas y los que quizás vengan por delante.

En cuanto al biofertilizante obtenido, podemos observar que tiene múltiples beneficios para la empresa: por una parte, en reemplazo de fertilizantes inorgánicos que deben ser comprados a los proveedores de insumos. Además, genera suelos con mejor estructura y niveles de fertilidad, lo que se traduce en menores gastos de laboreos y mayores rendimientos de los cultivos.

El problema ambiental causado por los efluentes del tambo puede constituirse en una oportunidad de negocio considerando el aprovechamiento de estos o, en una amenaza considerando los efectos ambientales sino se realiza un tratamiento adecuado. El manejo actual de los residuos representa una debilidad para el sistema de producción de leche. Muy pocos productores realiza una correcta gestión y manejo de efluentes ya que la gran mayoría los deposita en lagunas sin impermeabilizar y en general hay desconocimiento de la cantidad y calidad del efluente generado.






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