En la séptima jornada del juicio contra el exsacerdote acusado de abuso sexual, Agustín Rosa Torino, declaró la psicóloga Eleonora Naranjo, indicada por las víctimas como la responsable de minimizar las denuncias, hacerlos pasar por locos y propiciar tratamientos con tranquilizante. La profesional negó ante el Tribunal tener conocimientos sobre los abusos, y aseguró que la denuncia de la exmonja Valeria Zarsa era una fabulación.

Salta. Valeria Zarza fue absuelta (Foto El Tribuno).

Naranjo relató que Zarsa tenía “diagnóstico traumático del desarrollo”. “El origen del trastorno es la vinculación deficiente con la madre y sus consecuencias son las dificultades en la constitución de la personalidad, sin estructura sólida. Lo primero que se afecta es la identidad... no tener en claro quién es, ni qué hacer en el mundo”, explicó. También resaltó haber detectado en su expaciente cambios de ánimo “fabulaciones y confabulaciones”. ”Ella vivió una vida sexual temprana y decía que era prostituta antes de ingresar como monja, eso lo decía públicamente, decía que por eso se llamaba hermana Magdalena”, contó.

Yair Gyrurkovitz, uno de los exnovicios que denunció a Rosa Torino, también señaló que le contó a Naranjo lo que había sufrido. Consultada sobre el tema, ella contó que lo conoció cuando Rosa Torino la llamó para que fuera a la casa de la congregación en Finca la Cruz porque uno de los miembros de la institución se “quería suicidar”. También aseguró que el joven “tenía un problema neurológico”. “Le dije al padre Agustín que se cuidara porque dijo que lo quería matar a él porque tenía el diablo adentro”, recordó.