En la segunda jornada de la audiencia debate por el femicidio de Jimena Salas en Vaqueros declararon los vecinos de la casa donde la víctima vivía junto a su pareja y sus dos hijas. También darán su testimonio efectivos policiales que participaron de la investigación. En la causa están imputados Sergio Vargas, por el delito de participe secundario del crimen, y la pareja de la víctima, Nicolás Cajal, por encubrimiento agravado en perjuicio de la Justicia.

Un vecino contó que el 27 de enero a la mañana vio a Jimena en la puerta de su domicilio con una mujer en moto. Luego, recordó, que al regresar alrededor de las 13.30 pudo observar a Nicolás Cajal llegando a su casa y que se saludaron. Relató que luego escuchó dos gritos y tras conocer sobre el hecho, supuso que se trataba de Cajal.

La segunda testigo, otra vecina del barrio San Nicolás, dijo que el día del crimen vio en la puerta de su casa un auto similar al de su vecino Cajal Gauffin maniobrando en el pasaje. Le siguió la declaración de un tercer testigo, quien recordó que el día de los hechos vio un automóvil oscuro estacionado en la puerta de la casa de Salas. Alrededor de las 12.30, contó que Jimena Salas tocó la puerta de su casa y le preguntó si era suyo un perrito que casi habían atropellado. Posteriormente dijo que llegó Vargas a su domicilio ofreciendo productos para chicos y le preguntó por una familia, cuyo nombre no recuerda.

Una cuarta testigo, reconoció a Cajal Gauffin como su vecino y a Vargas como quien le ofreció los productos, y señaló que lo vio vistiendo un chaleco azul y gorra, y tras pasar por su casa lo vio en la puerta de Salas. También manifestó que no recuerda haber visto antes al vendedor en la zona.