Este martes 8 de enero se conmemora el día en que Antonio Gil Núñez fue muerto en el año 1878. Desde entonces, su popularidad no para de crecer.


Aunque la figura del Gauchito Gil no está comprendida dentro de la liturgia católica, los dichos de sus milagros y bondades no pararon de expandirse en la cultura popular. Las banderaras y cintas rojas atadas a los árboles que marcan su santuario no son ajenas a la cultura salteña, a pesar de tratarse de un personaje del litoral.

Monumento gigante del Gauchito Gil en Corrientes.

Todo comenzó en la provincia de Corrientes, donde nació Antonio Gil Núñez en el pueblo de Pay Ubre, cerca de 1840. Las distintas versiones coinciden en que se trataba de un trabajador rural, un gaucho del litoral quien se vio forzado a participar en la Guerra de la Triple Alianza y en la guerra civil correntina, y quien por motivos que varían, terminó desertando, razón de su posterior ejecución.

Este martes se conmemora la fecha de su asesinato, un 8 de enero de 1878, a manos de un verdugo oficial, dicen unos, un asesino a sueldo, dicen otros.

Con pequeñas variaciones en la historia, y pocas certezas más allá de la fecha de su muerte, hay más de una versión sobre por qué se lo considera un santo popular y patrón de los pobres.

Según la versión más conocida y popular en el litoral, Antonio Gil era un trabajador rural que tuvo un amorío con una viuda adinerada, razón que le valió el rechazo y odio de los hermanos de la mujer, así como también del jefe de la policía del pueblo, quien estaba enamorado de la misma mujer.

Gauchito Gil en Salta. (Web)

Es así que el Gauchito debió huir y se enroló en el ejército para pelear en la Guerra de la Triple Alianza. Al regresar, fue reclutado por el Partido Autonomista para pelear en la guerra civil correntina contra el Partido Liberal; pero para evitar matar a sus hermanos correntinos (o al menos, eso se dice), el Gauchito desertó. Los verdugos le dieron caza por le delito de deserción, y lo ataron de un pié a la rama de un espinillo, posteriormente degollándolo.

Según esta versión, Antonio Gil predijo a su verdugo antes de morir, que al regresar encontraría a su hijo gravemente enfermo, y que rezara a Gil para curarlo. El verdugo ejecutó su tarea sin mayores miramientos, y al regresar a su hogar, se encontró con un hijo enfermo de muerte. Recordando las últimas palabras de Gil, el verdugo rezó en su nombre y su hijo recuperó la salud milagrosamente.

El verdugo entonces dio cristiana sepultura al cuerpo de Antonio Gil, y construyó un santuario al pie del árbol en que lo degolló. A partir de entonces, la gente comenzó a venerarlo.

Miles de fieles del Gauchito Gil llegan a Mercedes, Corrientes, para venerar al santo popular.

Otras versiones le otorgan virtudes a lo Robin Hood: un hombre que escapa de la Justicia por desertor y bandido, pero que roba para repartir entre los más necesitado, además de ser persecutor y asesino de miembros del Partido Liberal, quienes finalmente lo atrapan y ejecutan.

El Gauchito Gil es un santo del bien y del mal: otorga bondades y bendiciones a quienes lo veneran y hacen el bien, y puede hacer daño a quienes aquejan a sus seguidores.

Gauchito Gil junto a San La Muerte. (Web)

A partir de su muerte, el culto a este controvertido personaje creció a lo largo y ancho del país, y son muchos los que realizan votos y rituales para adorar a este santo popular, desertor del ejercito y hacedor de milagros.






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