La Iglesia salteña finalmente confirmó que no realizará la procesión del Milagro con autoridades políticas y religiosas como lo había anunciado días atrás. Lo anunció monseñor Cargnello luego de las críticas que generó su decisión de sacar las imágenes a la calle cuando Salta atraviesa el peor momento de la pandemia.

Por otro lado, se evalúa sacar las imágenes hasta el atrio del templo para cumplir de esa manera con la renovación del "pacto de fidelidad" con el Señor y la Virgen del Milagro, rito católico que se repite cada 15 de septiembre.

Cargnello atribuyó la decisión al aumento de casos de coronavirus en la provincia, aunque también podrían haber influido las críticas de distintos sectores. Además el gobernador Gustavo Sáenz y la intendente Bettina Romero no aceptaron la invitación de participar de la procesión privada.

El día que comenzó la Novena (domingo 6 de septiembre) las celebraciones religiosas todavía estaban autorizadas en la provincia y la Iglesia había anunciado que si bien las puertas de la Catedral estarían abiertas, solo se permitiría el ingreso de un cupo máximo de 100 personas. Sin embargo, se vieron largas filas de gente intentando entrar a rezar.

Al dia siguiente, el COE provincial anunció las restricciones para el Milagro, y que incluían el cierre de la Catedral durante la Novena para evitar conglomeración de gente. Luego, desde la iglesia anunciaron que sacarían las imagenes para una procesión alrededor de la Plaza 9 de Julio con autoridades religiosas y provinciales. Ahora dio marcha atrás mientras le pide a los fieles que reces desde sus casas.