Hace poco tiempo que la empresa desembarcó en la provincia, y muchos tienen la duda de cómo funciona y cuánto se gana.


Cada vez se ven más ciclistas con la emblemática mochila amarilla con el localizador verde por las calles de la ciudad de Salta, y es que hace no mucho tiempo, la empresa de delivery digital Glovo desembarcó en la provincia y generó una nueva forma de trabajar.

Muchos salteños tienen la pregunta, de cómo se vive el sistema de delivery desde adentro, y cuánto gana al final de un día normal un repartidor.

Esta incógnita se propuso responder el youtuber salteño Lucas, del canal Por Ahicito, quien acompañó y filmó a lo largo de todo un día, la vida de un repartidor de Glovo en Salta.

El repartidor Emacore (DJ) ingresa a la llamada zona de cobertura y avisa al sistema de la app que se encuentra habilitado para comenzar a trabajar. Entonces le llega su primer pedido, un combo de McDonalds para llevar a un domicilio del centro de Salta.

A pesar del caluroso día, ambos se dirigen al McDonalds del Shopping, en donde el repartidor recibe el pedido, avisa que hubo demora en el armado del mismo, fotografía el ticket para dar constancia del precio, y guarda el pedido bien sujeto en su mochila de Glovo.

(Canal de YouTube Por Ahicito)

A lo largo del día van juntos realizando pedidos, y el repartidor comenta que una vez le hicieron un encargo de supermercado tan pesado que no podía sostenerlo en su mochila, por lo que debió darlo de baja, y que el pedido más extraño fue el de un paquete de cigarrillos en un kiosko ubicado frente al domicilio de entrega.

El repartidor cuenta que bajo climas extremos, como lluvia, gana más ya que aumenta el bono, pero pasada el alerta, los precios vuelven a ser normales.

(Canal de YouTube Por Ahicito)

Hacia el final del día, Emacore cuenta que en promedio hace 70 kilómetros por semana, y gana 700 pesos por día, lo que lleva a un promedio aproximado de 4.900 pesos por semana trabajando todos los días. Promedio que puede variar dependiendo de la cantidad de pedidos, del clima, y de las ganas de trabajar.




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