El tucumano, reconocido a nivel internacional como uno de los arquitectos más influyentes de su tiempo, tuvo su humilde comienzo en la localidad salteña de Campo Quijano.


El pasado 19 de julio, murió el arquitecto tucumano César Pelli, reconocido a nivel internacional por sus obras monumentales como las Torres Gemelas Petronas en Kuala Lumpur, las más altas del planeta hasta el año 2003.

César Pelli. (AFP)

Esta solo una de las joyas de la arquitectura que el tucumano aportó con su visión futurista, pero toda gran personalidad tiene un comienzo y el de Pelli fue en la pequeña localidad salteña de Campo Quijano.

Torres Petronas, Kuala Lumpur. (AP)

Recién recibido de arquitecto, el tucumano quiso hacerle un regalo a sus suegros, el filósofo español Clemente Hernando Balmori, y la escritora Dorothy Ling de Hernando, por lo que plasmó su pasión en los planos de lo que se convertiría en la primera obra de su gran trayectoria.

Casa diseñada por César Pelli en Campo Quijano. (Web)

Pelli diseñó entonces una casa para veranear en Campo Quijano, de estructura sencilla, pero lejos del estilo colonial, que era lo que más se construía en ese momento. Esto fue en el año 1949, y la casita que hoy no se destaca por nada en particular, fue una pequeña joya arquitectónica en el momento, rompiendo los paradigmas de la construcción y vivienda del momento, con una visión tipo “loft” de la misma, ya que las paredes no llegan a tocar el techo a dos aguas.

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En los últimos días, se conoció que la casa de Campo Quijano diseñada por Pelli será declarada de interés provincial, donde el legado del arquitecto en el lugar que él describió como “su lugar en el mundo”, quedará intacto.

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(La Gaceta.)





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