Cada 2 de junio se conmemora el Día Mundial de Acción por los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), una fecha en la que se busca visibilizar estás enfermedades que suele conllevar a problemas de salud en cientos de personas, especialmente en mujeres.

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El equipo de Rumbos digital habló con dos expertas, la psicóloga especialista en TCA Mara Fernández y la reconocida nutricionista experta en trastornos alimentarios Agustina Murcho para conocer más sobre el tema.

Argentina es el segundo país que presenta más TCA en el mundo.(Foto: Freepik)

Argentina es el segundo país del mundo con mayor cantidad de casos de trastornos de la conducta alimentaria (TCA), luego de Japón. Dicho esto, no es llamativo que la sociedad esté más preocupada por lo estético que por salir vivos”, explicó Fernández.

“En cada persona que está transitando un TCA los comportamientos son diferentes, pero lo que tienen todos en común es ese miedo a ciertos alimentos, sienten que la comida es una amenaza, también hay mucho miedo a aumentar de peso. La comida para estas personas es algo que no las deja vivir tranquilas, les condiciona la vida y la calidad de esta está deteriorada”, aseguró Murcho.

Qué factores llevan a desarrollar un TCA

La psicóloga Mara Fernández explica que “para que una persona desarrolle un trastorno alimentario, debe haber una combinación de factores: psicológicos, neurológicos, genéticos, familiares y socio ambientales. Muchas veces el factor socio ambiental funciona como disparador”.

Luego agregó: “El trastorno alimentario actúa como denunciante ante la dificultad de la persona para ser autónoma e independiente. Situaciones como la salida de la adolescencia, la pérdida de un ser querido, la separación de los progenitores, una mudanza, o una experiencia traumática pueden resultar un conflicto para la persona, y ante la imposibilidad de encontrar recursos psíquicos, comienzan a aparecer los síntomas del TCA”.

El coronavirus y los trastornos de la conducta alimentaria

El coronavirus y las diferentes cuarentenas también han tenido repercursión en los trastornos de la conducta alimentaria, como explicó Fernández. “El aislamiento social y preventivo ha presentado distintos desafíos para la sociedad. La pandemia por Covid-19 puede ser una situación de aprendizaje para todos los ciudadanos, pero implica una mayor dificultad de adaptación para quienes padecen trastornos alimentarios”.

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“Es esperable que ante esta situación “inexplicable”, surjan emociones confusas, distintas, y puedan fluctuar en solo minutos. Las personas comienzan a sentirse más ansiosas, angustiadas, irritables, tristes, enojadas. Emociones, que quizás por su ritmo de trabajo y ocupación habitual, jamás habían registrado o se habían permitido sentir, y es ahí donde los síntomas del TCA hacen su aparición”, siguió.

Estos trastornos fueron las consultas más frecuentes en salud mental desde que comenzó la pandemia. (Foto: Sanatorio Allende)La Voz

“El estar todo el día encerrados en el hogar, rodeados de comida puede resultar amenazante tanto para los que sufren trastorno por atracón, como para el que tiene bulimia. No sólo por el acopio de alimentos por miedo a que en cuarentena haya desabastecimiento, sino también por la oferta de deliverys de comida a domicilio. Las personas pueden llegar a perder el “control” sobre la cantidad que ingiere y puede generar una recaída”.

Los estereotipos y las redes sociales

“El rol que juegan las redes sociales en personas vulnerables genera inseguridad y baja autoestima, ya que en las redes se suelen ver cuerpos inalcanzables; muchas de las fotografías suelen estar manipuladas, entonces una persona con baja autoestima e insegura probablemente caiga en un TCA para copiar cierto cuerpo, generando graves consecuencias físicas y psicológicas”, aseguró Murcho.

Cada 2 de junio se conmemora l Día Mundial de la Acción por los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA).(Foto: Freepik)

“Desde el comienzo de la cuarentena lo único que se veía en las distintas aplicaciones era como hacer para no engordar o que hacer para bajar de peso. Miles de memes con el antes y después de la cuarentena invadieron distintos medios de comunicación. Para aquellas personas vulnerables o aquellas que ya padecen un desorden alimentario, puede ser un detonante y agravar el cuadro. Es así que muchas personas han decidido cerrar las redes sociales y/o limitar el consumo de las mismas porque les generaba obsesión, y pensamientos intrusivos sobre el cuerpo”, explicó Fernández.

Cómo prevenir los TCA

“Una forma de prevención es el de tomar conciencia sobre lo que se ve, a qué cuentas se siguen, estar atentos a los sentimientos que nos pueden generar el consumo de algunas páginas. Hacer ‘limpieza’ de aquello que puede resultar toxico y nocivo para la salud mental y física. Tratar de aceptar nuestras propias limitaciones, nuestro cuerpo. Entender que cada uno es como es, y que no podemos ser idénticos a los demás”, explicó Fernández.

La psicóloga hizo varias recomendaciones para tener en cuenta: “El tratamiento tiene que ser interdisciplinario especializado, contar con médicos clínicos, psicólogos, nutricionistas, psiquiatras que acompañen al paciente a salir de esta problemática. Hoy en día esto se ve obstaculizado por aislamiento obligatorio y por la poca disponibilidad de los centros de salud, pero muchos dispositivos optaron por realizar el tratamiento de forma virtual, lo que permite que los pacientes puedan continuar sus tratamientos y no verse forzados a interrumpirlos. Esto ayuda a que no estén solos y puedan tener la contención del equipo tratante”.

El proceso de recuperación

Murcho también explicó: “Una persona que transitó anorexia o bulimia no debe continuar su tratamiento de por vida. Y cuanto antes se trate, mejor, sino se cronifica y es muy difícil salir. Una persona con TCA puede recuperarse tranquilamente, pero muchas veces hay pensamientos que quedan, pero ya teniendo un tratamiento hecho la persona consigue herramientas para no caer y pedirá ayuda de nuevo si lo necesita”.

Las mujeres son quienes más suelen sufrir TCA, pero eso no significa que los hombres estén exentos.(Foto: Freepik)

Entonces, la especialista remarca que el tratamiento de recuperación va a depender del grado de gravedad y de la salud mental de cada paciente. “Algunos hacen tratamiento ambulatorio, otros necesitan hospital de día, algunos tienen acompañante terapéutico en la casa, a veces hay internación clínica o psiquiátrica. Todo va a depender del caso y siempre se realiza junto a un equipo interdisciplinario especializado”, concluyó.