Alimentos esenciales que ayudan a prevenir complicaciones y otras recomendaciones clave para cuidarse y cuidar al bebé. 


Cada 31 de agosto se celebra el Día de la Embarazada y la Obstetricia, y qué mejor que aprovechar este momento para poner sobre la mesa los aspectos más importantes a tener en cuenta durante las nueve lunas de gestación.

Como bien sabemos, los alimentos son el combustible de nuestro cuerpo y, durante el embarazo, nuestras elecciones también impactan en el desarrollo del bebé. Por eso, la Lic. Liliana Grimberg, coordinadora del área de nutrición del Centro Terapéutico Dr. Máximo Ravenna, recomienda incorporar las siguientes vitaminas y minerales (esenciales para prevenir complicaciones como partos prematuros y otras alteraciones en el desarrollo del recién nacido):

– Vit. A: Presentes en leches, quesos, pescados, grasos, yema de huevo, y también se encuentra como beta caroteno o precursor de la vitamina A en como vegetales de hoja verde, zanahoria, zapallo, batata.

– Folatos: Presentes en legumbres, leche, hortalizas de hoja verde, carnes almendras cereales integrales.

– Vit. C: Presentes en pimiento verde crudo, berro, kiwi, brócoli, cítricos, espinaca, tomate.

– Vitaminas del complejo B: Las encontramos en lácteos, cereales integrales, carnes, legumbres.

En los últimos meses la panza puede ser una “mesita” ideal. ¡A divertirse!

– Hierro: Es importante para el desarrollo del feto, la placenta, el aumento del volumen sanguíneo materno y para cubrir las necesidades basales de la madre. Lo encontramos en las carnes rojas principalmente, carne pollo y pescado el huevo, vegetales de hoja verde, legumbres.

– Calcio: Se deberá incorporar alimento ricos en calcio como leche y sus derivados.

– Magnesio: Presentes en las almendras, nueces, legumbres, arroz integral en menor porcentaje, acelga y espinaca.

– Zinc: Algunos de los alimentos donde encontramos este mineral es en el germen de trigo, lentejas, carne de vaca, yema de huevo, atún.

– Sodio: Evitar el consumo de alimentos muy ricos en sodio como embutidos quesos duros productos de copetín, alimentos enlatados, salsa de soja.

En esta línea, la Dra. Cecilia Avancini, Jefa de Pediatría de vittal, complementa esta información recomendando el consumo de ácido fólico, vitaminas prenatales y una buena hidratación. Además, resalta la falsedad del dicho “hay que comer por dos”, explicando que una embarazada necesita consumir solamente 300 calorías diarias más que antes del embarazo.

Con respecto a los cuidados médicos, Avancini recomienda:

– Controles médicos: No faltar a ninguno y seguir las instrucciones del obstetra, quien indicará las pruebas prenatales correspondientes. Estos estudios aportarán tranquilidad y constituirán el acercamiento inicial al bebé, ya que con las ecografías tendremos sus primeras imágenes.

– Clases preparto: Asistir a las clases de preparación al parto sirve para adquirir conocimientos y consciencia sobre los cambios en nuestro cuerpo, y conocer conceptos sobre las fases del parto, la higiene del bebé o la lactancia nos ayudarán a sentirnos más preparadas para lo que se avecina.

– Ir al dentista: No hay que olvidarse de la higiene y la salud bucal. Los cambios hormonales en el embarazo pueden hacerte más susceptible a las enfermedades de las encías como la gingivitis y, a su vez, cada vez hay más evidencia de la correlación entre la gingivitis avanzada, o periodontitis, con el parto prematuro y los bebés de bajo peso al nacer.

– Consultar al dermatólogo: Por acción de las hormonas, en esta etapa la piel sufre alteraciones como la hiperpigmentación, por lo que se recomienda usar protector solar. También hay que utilizar cremas antiestrías, que previenen la aparición de cicatrices como resultado del estiramiento de nuestra piel.

Con respecto a la lactancia, la Puericultora, egresada de la Asociación Civil Argentina de Puericultura (ACADAP), María Eugenia Pérez Ricaud recomienda asesorarse antes del parto, ya sea contactando a una puericultora, asistiendo a charlas de lactancia o a una tribu de mujeres donde la persona que dirige el grupo esté formada en lactancia. Otra opción es consultar en el servicio de salud si ofrecen charlas de lactancia o contactar a la Liga de la Leche o a la Asociación Civil Argentina de Puericultura (ACADP) que cuenta con un consultorio de lactancia.

Finalmente es clave mimar y entablar una relación con el pequeño retoño desde la panza: hablarle, cantarle, contarle lo que sucede afuera, esto le va a generar seguridad en sus padres y en la vida.




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