Existen varias opciones de streaming para las que no es necesario pagar, y que son totalmente legales. ¡Mirá!


La conectividad hogareña y la producción de entretenimiento se han vuelto un matrimonio perfecto. La oferta se multiplicó y los servicios de streaming abarcan todos los gustos. El problema es que tanta innovación requiere una inversión que no es apta para todos los bolsillos. Aunque la oferta individual de Netflix, HBO o Amazon Prime Video -por mencionar las más populares- no sea cara, el conjunto termina siendo costoso. Eso empuja a muchos usuarios a buscar por los márgenes de internet, donde hay estrenos a costo cero. Sin embargo, esta vía tiene dos problemas graves: mala calidad e ilegalidad.

Entre las plataformas de entretenimiento y la piratería asoma, sin embargo, una tercera opción: ver cine y series sin costo y sin violar derechos de autor.

Son sitios 100% legales, no hay que poner un peso y poseen una gran oferta de contenido. Suena genial… hasta que aparece un “pero”. Muchos sitios son una muestra de lo que tienen en sus canales de pago y liberan contenido para que los veas y decidas si querés contratarlos. Otros son 100% gratuitos pero su contenido nunca son estrenos.

También están los que se sostienen con publicidad y los anuncios invaden todo lo que veas. No es un listado de impedimentos, sino más bien aclaraciones para que entender qué se puede disfrutar y de qué forma.

Pluto TV

Esta plataforma existe desde 2014 pero aterrizó en Argentina recién este año. Es una de las más completas y se puede ver sin registrarse. Pertenece a la empresa Viacom, actual propietaria de Telefé, MTV o Nickelodeon y suma su contenido en castellano.

Funciona con canales en vivo 24 horas y también on demand. Su fuerte es apelar a la nostalgia -desde Masterchef hasta las novelas de Pablo Echarri- y ser tan versátil que se puede ver en cualquier dispositivo. Con sólo poner pluto.tv en un navegador es suficiente para ver el contenido. Además tiene app para móviles con Android o IOS y también dispositivos como Chromecast, entre otros.

YouTube

Sí, la plataforma no es sólo el hogar de los youtubers. Hay mucho contenido de series y películas que está disponible de forma gratuita. Hay filmes de dominio público pero también muchos otros que fueron lanzados allí por empresas distribuidoras o cineastas que quieren compartir sus producciones.

También YouTube Originals es contenido gratuito generado por la plataforma con alta calidad. Además aquí se puede encontrar una gran variedad de series web que han sido subidas por sus creadores o por otros servicios para diversificar la forma de llegar al consumidor.

Legalmente gratis

Este sitio tiene un nombre que no deja lugar a dudas. Es uno de los mejores para ver cine clásico de Hollywood y que está legalmente disponible para ver de forma gratuita. También tiene contenido actual del cine independiente.

La mayoría de su contenido está alojado en YouTube o sitios similares como Vimeo. Su variedad es su mayor atractivo -se puede ver Metrópolis o la original de La Noche de los Muertos Vivientes- y su contenido está en castellano, aunque también hay opciones subtituladas.

Crunchyroll

Este uno de los sitios con contenido para un público específico: los amantes del anime. Entre los fanáticos Crunchyroll es muy popular pero casi desconocida para el gran público que busca contenido popular. Se pueden ver series como One Punch Man, Boruto, Hunter x Hunter o Black Clover, todo de forma gratuita. Eso sí, requiere registrarse para ver el contenido y tiene publicidad, que para eliminarla requiere pago, que además da acceso a la versión premium. Al igual que Pluto TV, tiene aplicación y se adapta a todos los dispositivos ya sean teléfonos, televisores o tablets.

FilmOn

Esta plataforma tiene mucha variedad aunque no es la más fácil de navegar. FilmOn ofrece contenido de forma legal y gratuito con publicidad. Su catálogo va desde el cine clásico al contenido para adultos.

Para ver su oferta hay que navegar su “Video Library”, que además ofrece señales en vivo de canales de noticias de todo el mundo. Su lado negativo es que está en baja calidad y para acceder a la versión HD es donde hay que pagar, ya sea una suscripción mensual o una anual. Sin embargo, hay bastante variedad en su formato gratuito.

Aunque no haya estrenos populares y haya publicidad, muchos de estos sitios vale la pena explorarlos porque además ofrecen la opción de consumirlos desde cualquier dispositivo y, de paso, descubrir otro contenido que no sea el impuesto por el algoritmo de Netflix.

Gratis pero limitado o con restricciones

Hay plataformas que permiten ver su contenido gratis aunque sólo por pocos días. Netflix solía ser uno de estos sitios para ya no utiliza esa modalidad en nuestro país. La mayoría lo que hace es ofrecerte su contenido gratis por una semana o un mes pero a cambio hay que registrarse y poner una tarjeta de crédito válida. El truco aquí es que si olvidás de darle de baja comenzará a cobrarte. Para evitarlo simplemente hay que ponerse un recordatorio y el día previo al vencimiento darle de baja. Así se puede probar Amazon Prime Video, Acorn TV o Qubit.

Otros sitios no ofrecen pruebas gratis pero sí suelen abrir su contenido cada tanto. Es el caso de HBO que cuando va a lanzar un estreno de temporada suele poner de forma gratuita los capítulos previos.

Los que tengan servicios de TV satelital o por cable pueden disfrutar la “gratuidad” de algunas señales en el teléfono o la computadora. Ponemos comillas porque en realidad es la alternativa on demand de canales que están en el servicio de televisión paga. Así, por ejemplo, se puede ver el contenido de Fox a través de su app.

También la TV de pago ofrece versiones online para ver on demand. Directv, por ejemplo, ofrece DirectvGo de forma gratuita para ver online el mismo contenido que ofrece en el plan que paga un usuario.

Otra opción gratis es Movistar Play, que tiene cierto contenido sin costo para sus clientes del servicio de telefonía o internet y ofrece dentro de su app la opción de ver contenidos que pagamos en otras aplicaciones.

Por Claudio Barros

*Este texto fue publicado originalmente por Los Andes. Se reproduce aquí con la autorización correspondiente.





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