La casa no está adaptada como la oficina, por eso muchas veces la tensión se concentra sobre la columna vertebral.


En época de cuarentena muchas personas trabajan desde su casa y a veces muchas horas. El trabajo por computadora requiere posiciones adecuadas, descansos periódicos y no siempre se tienen en cuenta.

Las tensiones y requerimientos laborales son los mismos que los de una oficina y también las entregas a tiempo. Todos estos cambios laborales suelen dar como resultado problemas de salud que, de no tratarse a tiempo, se pueden transformar en un problema crónico.

Home office y la columna (Web)

Tenemos una sola silla de computadora y la usa mi hijo para sus trabajos de la facultad“, confiesa Susana Suárez, que es contadora y ahora está usando para trabajar las sillas del juego de comedor o de la cocina, o trabaja recostada en el sofá. 

Pero esto no es lo mejor y todos los especialistas coinciden en recomendar sillas ergonométricas que permitan regular la altura y, si tienen apoyo en la cabeza, mejor aún.

Si hay dolor de espalda, hay que recurrir al médico traumatólogo o al especialista en columna vertebral para determinar la causa y quedarse tranquilo ante la gravedad del asunto”, aconseja el doctor Leonel Shteinberg (M.N. 91.860), traumatólogo especialista en columna.

Home office y la columna (Web)

Para el doctor los motivos del dolor de espaldas tienen que ver en primer término con un costado emocional, de tensión. También pueden deberse a factores físicos, como la obesidad, sedentarismo, mala alimentación. Y por último, a problemas ocasionados por la edad ya que la columna tiene factores degenerativos, debilidad o atrofia con el paso de los años.

Por último, los factores ambientales, porque el hogar no es una oficina y no suele estar preparado para realizar estas tareas“, finaliza Shteinberg.

Es ideal para el “home office” el uso de un escritorio de oficina que permita que la pantalla de la computadora se sitúe frente a los ojos, los codos queden a 90° y el apoyo de la mano tenga una almohadilla de silicona para manejar el mouse. 

Y un último consejo: hay que hacer algún tipo de ejercicio físico (elongación, estiramiento, reeducación postural o relajación) cada dos o tres horas de trabajo. Con unos 20 minutos de movimientos, el cuerpo estará preparado para seguir con las tareas sin dolores de espalda ni de cervicales.


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